La investigación y la planificación del atentado
A partir de las pruebas reunidas por la Unidad Fiscal de Investigación AMIA, a cargo del fiscal Sebastián Basso, Rafecas determinó que la decisión estratégica de llevar adelante el atentado fue tomada en agosto de 1993 por la cúpula del régimen iraní.
Según la resolución, la ejecución del plan fue delegada en Hezbollah, organización armada de origen libanés vinculada con Teherán. Para llevar adelante el ataque, la estructura habría conformado una red de asistencia local y regional con actividad en la zona de la Triple Frontera, integrada por Puerto Iguazú, en Argentina, Foz de Iguazú, en Brasil, y Ciudad del Este, en Paraguay.
El fallo reconstruyó además la secuencia de los días previos al atentado. El domingo 10 de julio de 1994, los ejecutores adquirieron una camioneta Renault Trafic. Cinco días después, el viernes 15 a las 18, el vehículo estaba acondicionado y cargado con 300 kilogramos de amonal y TNT.
El Ministerio de Justicia destacó la decisión del juez federal Daniel Rafecas y sostuvo que la aplicación de la Ley de Juicio en Ausencia permitió dar un paso fundamental en favor de las víctimas. (Foto: archivo)
Luego, los responsables de la logística dejaron la camioneta en un garaje público ubicado a cuatro cuadras de la mutual judía. Allí permaneció hasta la mañana del lunes 18 de julio, cuando fue elegido el momento para la detonación debido al elevado flujo de personas que concurría al edificio.
El atentado provocó 85 muertes y dejó más de 151 personas heridas. Rafecas encuadró los hechos como homicidio calificado por odio racial o religioso y peligro común, lesiones dolosas y daño agravado por motivos discriminatorios. También calificó el ataque como un crimen de lesa humanidad y bajo la figura internacional de genocidio.
Qué puede ocurrir con la causa
La resolución de procesamiento y embargo puede ser apelada por el defensor oficial Hernán Silva.
Si los tribunales superiores confirman el fallo, el juzgado podrá requerir la opinión de la fiscalía, las querellas y la defensa para avanzar hacia la elevación de la causa a juicio oral y público ante un Tribunal Oral en lo Criminal Federal.
En paralelo, la Cámara Federal de Casación Penal ya habilitó la posibilidad de realizar el juicio en ausencia por el atentado contra la AMIA.
Qué rol tuvo cada uno de los ocho procesados
La resolución estableció diferentes niveles de responsabilidad entre los acusados.
Como autores mediatos fueron procesados cuatro exfuncionarios iraníes. Se trata de Ali Fallahijan, exministro de Inteligencia; Ali Akbar Velayati, excanciller; Mohsen Rezai, excomandante de la Guardia Revolucionaria; y Ahmad Vahidi, excomandante de la Fuerza Al Quds.
De acuerdo con el fallo, los cuatro utilizaron sus posiciones de poder para adoptar las decisiones políticas y facilitar la logística necesaria para que los ejecutores materiales pudieran llevar adelante el ataque.
Como cómplices necesarios quedaron procesados Hadi Soleimanpour, exembajador iraní en Argentina; Mohsen Rabbani, exconsejero cultural de la embajada; y Ahmad Reza Asghari, exdiplomático y agente de inteligencia.
Según la resolución, los tres brindaron un respaldo indispensable para desarrollar el plan mediante los canales diplomáticos y la estructura operativa local.
El octavo procesado es Salman Raouf Salman, también conocido como Samuel El Reda. Ciudadano libanés y miembro de Hezbollah, fue señalado como coorganizador y agente operativo por haber coordinado la etapa final del ataque en Buenos Aires.
Los otros acusados y la situación de tres fallecidos
En paralelo, el juzgado dictó la falta de mérito para Abdallah Salman y Hussein Mouzannar.
Rafecas tampoco resolvió las situaciones procesales de Alí Khamenei, Imad Mughniyeh y Alí Hussein Abdallah debido a que los tres fallecieron en los años 2026, 2008 y 2020, respectivamente.