La causa ya cuenta con más de 17 personas detenidas y cinco prófugos internacionales vinculados con la estructura narco que operaba en el Bajo Flores y que habría estado detrás del brutal asesinato de las tres mujeres.
Triple crimen de Florencio Varela: el video de las torturas a Lara Gutiérrez
La filmación recuperada por los investigadores muestra una de las escenas más estremecedoras de la investigación. En las imágenes aparece Lara Gutiérrez mientras es sometida a un interrogatorio violento, durante el cual uno de los integrantes de la banda la amenaza para obtener información.
El registro fue realizado dentro de la propiedad de Villa Vaettone, el lugar donde las tres jóvenes fueron asesinadas. Allí, de acuerdo con la reconstrucción judicial, los integrantes de la organización sometieron a las víctimas a un procedimiento de extrema crueldad.
En el video se escuchan amenazas dirigidas directamente contra Lara. Uno de los hombres le advierte que le va a cortar un dedo y le exige que responda las preguntas que le realizan.
Entre las frases que quedaron registradas aparecen expresiones como: “¡Te voy a volar el dedo, concha tu madre!” y “¿Entonces vas a hablar o no?”.
La adolescente ruega por su vida mientras los agresores continúan con las intimidaciones. En otro momento de la grabación, el interrogador les ordena a sus acompañantes que la sujeten y que cumplan con la amenaza.
La violencia que se observa en el material coincide con algunos de los elementos que posteriormente quedaron documentados en los estudios forenses realizados sobre el cuerpo de la adolescente.
La existencia de esta filmación fue revelada por el portal Encripdata, dirigido por el periodista Agustín Ceruse. Posteriormente, fuentes vinculadas con la investigación confirmaron a Infobae la identidad de las personas involucradas y las circunstancias en las que se recuperó el archivo.
Quién es el hombre que aparece en el video de las torturas
Uno de los aspectos centrales del descubrimiento es la identificación del hombre que aparece interrogando a Lara Gutiérrez. Según confirmaron fuentes judiciales, se trata de Pablo Daniel Macalopu Cafferata, un ciudadano peruano de 35 años.
El sospechoso ya estaba detenido cuando los investigadores encontraron la filmación. Su arresto se había producido en el marco de otra investigación por narcotráfico, que tramita ante la Justicia federal de San Isidro y está a cargo de la jueza Sandra Arroyo Salgado.
Macalopu Cafferata tiene antecedentes de investigaciones judiciales en otros países de la región, entre ellos Bolivia y Brasil. Además, había informado un domicilio en la Ciudad de Buenos Aires que, según los datos conocidos hasta ahora, podría no corresponder con su residencia real.
Su participación en el video lo convirtió en una figura de interés directo para el expediente del triple crimen. Hasta el descubrimiento de las imágenes, los investigadores no contaban con este registro audiovisual que permitiera reconstruir de manera tan directa parte de los momentos previos al asesinato.
La filmación también permitió profundizar el análisis sobre los integrantes de la organización que participaron del interrogatorio y sobre el funcionamiento interno de la banda.
La Justicia dispuso que Macalopu Cafferata quede detenido también en el expediente del triple crimen, además de continuar privado de su libertad por la causa de narcotráfico que investiga Arroyo Salgado.
De esta manera, ambas investigaciones quedaron vinculadas a partir de una evidencia digital que podría aportar información sobre la estructura criminal y las responsabilidades individuales de sus integrantes.
Cómo encontraron el video de Lara Gutiérrez en un celular
El hallazgo se produjo durante una pericia tecnológica realizada sobre un teléfono celular que había sido secuestrado en un allanamiento relacionado con la investigación por narcotráfico contra Macalopu Cafferata.
Para examinar el dispositivo, los especialistas utilizaron UFED, un software de extracción y análisis forense de información digital que permite recuperar archivos almacenados en teléfonos y otros dispositivos electrónicos.
Durante el procedimiento, los investigadores encontraron una filmación de más de dos minutos que registraba el interrogatorio y las torturas contra Lara.
Uno de los elementos que llamó la atención de los peritos fue que el archivo todavía permanecía en el dispositivo. Aunque el material había sido compartido entre integrantes de la organización criminal, no había sido eliminado del teléfono del principal implicado en la grabación.
Ese descuido terminó convirtiéndose en una pieza fundamental para la investigación.
La aplicación utilizada para distribuir el video fue Zangi, un servicio de mensajería encriptada que permite mantener comunicaciones privadas. Este tipo de plataformas puede resultar atractivo para organizaciones criminales que buscan dificultar el seguimiento de sus intercambios y evitar que terceros accedan a sus conversaciones.
La aplicación también fue asociada con comunicaciones de organizaciones delictivas internacionales, entre ellas el Tren de Aragua.
Una vez recuperado el material, la jueza Sandra Arroyo Salgado puso el hallazgo en conocimiento del Juzgado Federal N° 2 de Morón. De esa manera, la prueba pasó a formar parte de la investigación específica por el asesinato de las tres jóvenes.
La aparición del registro obligó a los investigadores a profundizar las medidas judiciales y a revisar las declaraciones realizadas por algunos de los principales acusados.
La autopsia de Lara Gutiérrez y la brutalidad del triple crimen narco
La filmación adquiere todavía mayor relevancia cuando se la relaciona con los resultados de la autopsia practicada a Lara Gutiérrez.
El informe forense había reconstruido las circunstancias de su muerte y dejó constancia de la violencia extrema que sufrió antes de fallecer.
La adolescente murió desangrada después de recibir un profundo corte en el cuello que comprometió la arteria carótida. La lesión provocó una hemorragia que terminó siendo fatal.
Además, los estudios determinaron que los agresores le habían amputado cinco dedos de la mano izquierda después de quemárselos.
Este dato coincide con las amenazas que se escuchan en la filmación recuperada por los investigadores. En el registro, el interrogador utiliza precisamente la posibilidad de cortarle un dedo como mecanismo de intimidación para obligarla a hablar.
La secuencia permite establecer una conexión entre las amenazas realizadas durante el interrogatorio y las lesiones que posteriormente fueron constatadas por los peritos.
El triple crimen ocurrió el 18 de septiembre de 2025 y tuvo como víctimas a Lara Gutiérrez, Morena Verdi y Brenda del Castillo. Las tres jóvenes fueron asesinadas en una vivienda de Villa Vaettone, en un episodio que los investigadores vincularon con una presunta venganza por el robo de un cargamento de drogas.
Desde el comienzo, la hipótesis principal apuntó a una organización narco con conexiones en el Bajo Flores y capacidad para coordinar distintas tareas dentro de una estructura criminal.
La aparición del video aporta ahora un registro directo de una parte de los acontecimientos y podría permitir identificar nuevas responsabilidades.
Pequeño J había negado estar en la casa donde asesinaron a las tres jóvenes
Otro de los puntos más delicados del descubrimiento tiene como protagonista a Tony Janzen Valverde, alias “Pequeño J”, señalado como uno de los principales implicados en la investigación.
En una ampliación de su declaración indagatoria, presentada por escrito después de su traslado a la Argentina, Valverde sostuvo que no había estado en la propiedad de Villa Vaettone durante los hechos.
Su versión buscó despegarlo de la escena donde fueron asesinadas Lara, Morena y Brenda. También aseguró que desconocía las circunstancias en las que se produjo el ataque y que se enteró posteriormente de la brutalidad con la que habían muerto las jóvenes.
Sin embargo, el nuevo material audiovisual introduce una contradicción que podría resultar determinante.
El video de las torturas ubicaría a Pequeño J en la vivienda durante el sufrimiento de las víctimas, algo que pone bajo cuestionamiento su versión sobre lo ocurrido aquella noche.
La investigación deberá determinar con precisión qué participación tuvo Valverde en la secuencia registrada y cuál fue su intervención dentro de la organización criminal.
Hasta ahora, el acusado había mantenido una postura de distanciamiento respecto del asesinato. Su defensa había sostenido que no estuvo presente en el lugar y que no conocía de antemano el desenlace que tuvieron las tres jóvenes.
La aparición de esta prueba obliga a revisar ese planteo y abre nuevos interrogantes sobre el grado de participación que pudo haber tenido en el episodio.
Qué había dicho Pequeño J sobre el asesinato de Lara, Morena y Brenda
En una entrevista concedida a Infobae, que fue el primer medio en conversar con él, Tony Janzen Valverde volvió a negar su presencia en la vivienda donde ocurrió el triple crimen.
Durante aquella conversación, el acusado aseguró que no había participado de los asesinatos y manifestó que sintió tristeza cuando conoció los detalles de lo sucedido.
En particular, mencionó su relación con las víctimas y destacó que había tenido una buena impresión de Morena Verdi.
“Como expliqué en mi indagatoria, yo no estuve y tampoco me imaginaba lo que les hicieron”, sostuvo.
Después agregó que le había causado tristeza conocer la manera en la que habían muerto las tres mujeres. También expresó que había sentido temor por encontrarse involucrado en una situación de la que, según su versión, no tenía responsabilidad.
Al referirse a Morena, afirmó: “A mí ellas me cayeron bien, más Morena, porque la mina era simpática, graciosa”.
En esa misma declaración, sostuvo que le había generado miedo quedar relacionado con un problema del que aseguraba no formar parte.
Las palabras de Valverde ahora adquieren otra dimensión frente a la aparición de la filmación. La Justicia deberá establecer si el registro confirma su presencia en el lugar y si existen otros elementos que permitan reconstruir su intervención.
El secreto de sumario y los próximos pasos de la investigación
La recuperación del video provocó un nuevo movimiento dentro del expediente. El juez federal Jorge Rodríguez dispuso el secreto de sumario, una medida destinada a preservar determinadas actuaciones mientras se desarrollan nuevas diligencias.
La decisión también impide que las partes accedan libremente a todos los elementos incorporados durante esta etapa de la investigación.
En ese contexto, la defensa de Pequeño J, encabezada por el abogado penalista Lucas Contrera Alderete, todavía no había tenido acceso a la filmación.
El material podría convertirse en una de las pruebas más importantes del expediente, especialmente por su capacidad para aportar información sobre los momentos previos al asesinato y la presencia de determinados integrantes de la banda.
La causa continúa con más de 17 detenidos y cinco prófugos internacionales. Los investigadores buscan establecer cómo funcionaba la organización, quiénes impartían las órdenes y cuál fue la responsabilidad concreta de cada uno de los involucrados.
El video que permaneció oculto en un teléfono celular durante meses abrió una nueva etapa en el caso. Lo que inicialmente parecía una evidencia digital más terminó por aportar imágenes directas de las torturas contra Lara Gutiérrez y poner en discusión una de las principales declaraciones de Pequeño J.
Ahora, la Justicia deberá determinar el alcance probatorio de la filmación, establecer las responsabilidades individuales y avanzar sobre los interrogantes que todavía rodean uno de los crímenes más brutales de los últimos años.