El ministro repasó la experiencia en Concordia, la ciudad entrerriana con el índice más alto de pobreza relativa según las mediciones del Indec, donde la entrega de tarjetas alimentarias apunta a cubrir las necesidades de 10.000 personas.
Las tarjetas alimentarias, emitidas por el Banco Nación, se entregan habilitadas para la compra de alimentos pero no de bebidas alcohólicas ni para extracción de dinero.
Tienen una carga por 4.000 pesos en los casos de madres con un hijo y llegan a 6.000 cuando tienen más de dos hijos.
El plan Argentina contra el Hambre busca "atender el problema central" del país, que es el hambre, y que genera consecuencias en los niños por bajo consumo de leche, y gran consumo de fideos, harina y arroz, lo que genera, "serios problemas de talla", entro otras consecuencias, apuntó Arroyo.