El Gobierno dispuso —a través de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS)— que las prepagas con sistema de cobertura "cerrada" podrán no cubrir medicamentos o estudios recetados por médicos que no pertenezcan a su cartilla. La decisión generó críticas de usuarios que a menudo se atienden de forma particular pero requieren las recetas para continuar su tratamiento.














