Estos dos últimos fueron los principales precursores para que el Estado se fije principalmente en la Sputnik V a modo de fortalecer la postura geopolítica del Grupo de Puebla. Después del viaje que hicieron Vizzotti y Nicolini a Rusia para conocer los detalles de la vacuna, el presidente Alberto Fernández tomó la decisión de ir a fondo con ese contrato.
El contexto tampoco ayudó a González García. La otra vacuna por la que apostó fuerte, la de Oxford/AstraZeneca empezaba a demorarse en su entrega por cuestiones de producción y de investigación. Ese fue el momento de mayor cotización de las acciones de Vizzotti dentro del Gobierno.
Luego llegaron las complicaciones para la entrega de la Sputnik V, las demoras en la producción por parte de Rusia. Fue ahí cuando Ginés logró que AstraZeneca le entre dos tandas (de 580.000 dosis cada una) de la vacuna. El primer embarco llegó hace dos semanas y el siguiente se espera para la primera semana de marzo.
La posibilidad de que se adelante la segunda ola acrecentó aun más las diferencias. De ahí la bronca de González García por toda la situación. De su equipo se irían dos funcionarios solamente. El jefe de Gabinete, Lisandro Bonelli, que además es su sobrino y el secretario de Equidad, Martín Sabignoso, un “Ginés puro”, según lo definen.
Sin embargo, aún con su salida en el Ministerio, González García y Vizzotti comparten un mismo objetivo. En todos los recovecos del Gobierno coinciden en que la lista de los vacunados VIP es mucho más grande de lo que se filtró; incluso algunos llegan a sostener que en el Hospital Posadas “pasó de todo”.
Este lunes ingresarán varias denuncias. Entre ellos hay tres que se destacan; la del fiscal federal Guillermo Marijuán, la del fiscal Sergio Rodríguez, a cargo de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA), y la del diputado nacional Jorge Enríquez. Está última directamente es por malversación de bienes públicos y apunta no sólo a González García sino también a Vizzotti y el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero.
En la Justicia saben que todos los caminos, de avanzar la investigación, apuntan a que se conozcan quiénes recibieron la vacuna. Esa información se encuentra toda en el NomiVac, el registro de vacunación que está dentro del SISA. Se trata de una base de datos en donde están cargadas todas las vacunas que se da cualquier persona, símil a la libreta sanitaria.
Esa información no es pública pero cualquiera que se da una vacuna deja una huella digital de sus movimiento. Ahí están todos los nombres con DNI y lugar en donde se vacunaron.