"Se me nubla el pensamiento y te lloro en tormenta, el alma se me fragmenta en 3, quiero estar con mis tres hijos al mismo tiempo acá y ahora. Pero me vuelvo a encontrar con la gris pared que nos separa y se me hunde el cuerpo. No puedo creer lo cerca que estuvimos. Estaba tan convencida, tan confiada, tan feliz esperando su llegada”, continuó.
En otro fragmento de la carta, Crescimbeni relató: “Cuando naciste parecías tan listo, tan perfecto, tan gordito, tan tierno que creí que estabas acá. Pero no, tu alma exigió otro camino y hoy pido ayuda para aceptarlo y acompañarte con amor, agradeciéndote por haberme elegido como tu mamá para esta breve misión en la Tierra. Mi sangre, que es tu sangre, y mi cuerpo, que habitaste junto con tu hermanito, fueron tu refugio de amor. Todo el tiempo que estuviste lo pasaste pegado a mi corazón, pegado al corazón de Rufi; los tres latiendo juntos”.
Ese mismo día, la diputada le dedicó un posteo a su otro bebé. “Rufino. Mi vidita. Tan chiquito y sos el guerrero más tenaz que conozco. Te amo con todo mi ser. Cuando se desencadenó la muerte de tu hermano, estuvimos cerca de perderte a vos también. Te abrazaste a la vida con una determinación tan emocionante”, comenzó.
“Tus ojitos y tus palabras cuando pude verte me decían ‘Acá estoy mami, acá me quede con vos, con ustedes, no llores más’. Pero mi corazón estaba tan roto y tan feliz de tenerte al mismo tiempo que me costaba encontrar algo de calma. El miedo me seguía recorriendo”, relató.
Y continuó: “Tu olor, tu calor, tus ojos curiosos y atentos, la suavidad de tu piel finita, todas esas horas que compartimos juntos en un entorno diferente al del hogar pero tan lleno de amor me ayudan a sanar. Te soñamos tanto, a vos y a tu hermanito. Gracias por estar acá, del otro lado de la piel. Gracias por elegirme para ser tu mamá y ser tu sostén incondicional para que puedas desplegar tus alas y vivir plenamente”.
En el final de la publicación, Crescimbeni escribió: “Te deseo toda la felicidad humanamente concebible, pero como también aprendimos que el dolor y la tristeza son parte de la vida, te deseo que en todos tus momentos de dolor estés siempre rodeado de esta inmensa red de amor que es tu familia".
Agregó: "Deseo que como con tu hermana Juana aprendamos sobre las emociones y podamos expresarlas, que juguemos a todo sin miedo a equivocarnos, sembrar en vos la curiosidad por todo lo que existe y es, que te sepas siempre amado sin expectativas. Que podamos acompañarte en la búsqueda que emprendas cuando quieras saber más de Silvestre que va a seguir siempre presente en nuestra familia”.
Y cerró: “Por ahora simplemente deseo vivir cada segundo que me sea otorgado pegada a tu piel simplemente amándote. Mamá”.