Pese a todos los pedidos y que desde el sector privado comprenden la necesidad de los trabajadores, los representantes empresarios afirman que no pueden solventarlo.
Entre las argumentaciones presentadas, los referentes de las clínicas y sanatorios explicaron que los aranceles de las prepagas, al igual que los del PAMI y IOMA, se encuentran desactualizados e influencian sus cuentas.
En ese sentido, desde el sector explicaron que la obra social de los jubilados realizó un ajuste en sus prestaciones del 40%, mientras que la inflación en el sector se ubicó en el 70%; mientras que IOMA presenta un retraso en los pagos de entre 3 a 6 meses.
Tras estas explicaciones, desde el sector gremial admitieron que conocen las dificultades que atraviesa el sector, pero aseveraron que "no por eso dejaremos de reclamar lo que es justo”.
Es más, desde el gremio que lidera Daer advirtieron que si esta negociación salarial no "llega a buen puerto" podrían llevar el conflicto a las calles con movilizaciones y otras medidas de fuerza, ya que en el último acuerdo obtuvieron un 32% de incremento y la inflación trepó hasta el 53,8%.