En el kirchnerismo dicen que les preocupa el crecimiento del radicalismo, que al ir sin la marca de Cambiemos podría recuperar parte de su electorado cautivo.
“No queremos que culpen a Cristina por una derrota o victoria ajustada del peronismo”, explicaron desde el Patria, donde aseguran que la lista del kirchnerismo medía 9 puntos y podía obtener entre 3 y 5 legisladores.
Esto no gustó a la gente de Unidad Ciudadana de Córdoba. Sin embargo, Cristina fue enfática en la orden.
Al menos para cuidar las apariencias, siguieron los dardos cruzados entre los alfiles del gobernador y de Cristina. “La actitud de Schiaretti fue miserable”, dijeron en el Patria por la falta de apertura de las listas legislativas.
"Esto es por problemas internos del FpV. No lograron armar las listas. Y aparentemente Cristina además se enteró de que Carro estaba haciendo la suya, sin atender a las directivas del Instituto Patria. Venía con problemas desde que anunciaron la candidatura", dicen desde el peronismo cordobés para desmarcarse.
Excusas al margen, Cristina Kirchner viene dando señales de “generosidad” en los armados provinciales. Quiere demostrarle al resto del peronismo -que la odia- que está más abierta a aceptar compartir su poder.
Por eso, promueve la unidad en las listas de gobernadores sin pedir -por ahora- nada a cambio. Le faltaba Córdoba y dio un gesto fundamental. “Es una estrategia diametralmente opuesta a la de 2017”, explican desde el Patria.
Eso sí, es de esperar que a nivel nacional exija luego una devolución de favores.