Otros referentes del sector señalan que reducir la cobertura vacunal, al pasar de una formulación tetravalente a una bivalente, puede debilitar la inmunidad del rodeo. Esto cobra especial relevancia en un contexto donde reaparecieron brotes de fiebre aftosa en Europa y se relajaron controles en países vecinos.
"Aceptar productos extranjeros sin realizar ensayos de potencia ni controles rigurosos expone al país a vacunas ineficaces o contaminadas, como ocurrió en el pasado con lotes defectuosos que era como 'vacunar sin vacunar'", advirtieron.
Impacto en exportaciones y reputación internacional
La preocupación de los productores también se enfoca en las consecuencias comerciales de una eventual pérdida del estatus sanitario. "Al flexibilizar controles, se arriesga la reputación sanitaria del país, lo que podría afectar negativamente las exportaciones agroalimentarias, un sector clave para la economía argentina", subrayaron desde la Mesa de Carnes.
El Gobierno sostiene que la autorización por equivalencia está basada en marcos regulatorios reconocidos internacionalmente, y que se mantendrá la supervisión del SENASA sobre los productos importados. Sin embargo, los referentes ganaderos reclaman una revisión de la medida y mayores garantías sanitarias.
Qué dicen en el Gobierno
Según el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, la normativa busca corregir un sobreprecio que pagan los productores locales. "Hoy la vacuna contra la aftosa vale 1,2 dólares en Argentina, cuando en Paraguay el mismo laboratorio la vende a 35 centavos. Es decir, que los productores pagaban un sobreprecio de 85 centavos de dólar año tras año, eso hay que multiplicarlo por casi 100 millones de dosis", afirmó. El funcionario estimó que la medida podría significar un ahorro de 100 millones de dólares anuales para el país.
A través de la Resolución 333/25, el SENASA habilitó a importar productos veterinarios ya aprobados en países como Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia y Reino Unido. Los productos recibirán un Certificado de Uso y Comercialización y podrán ser distribuidos en todo el territorio nacional sin necesidad de nuevos ensayos locales.
Que dicen los laboratorios nacionales
Desde los laboratorios que fabrican en la Argentina también hubo quejas por la desregulación del ingreso de productos veterinarios importados, especialmente por la falta de "controles y exigencias equivalentes a las que rigen en el país"
"El acceso irrestricto de productos sin la debida trazabilidad puede afectar la salud animal, comprometer la inocuidad alimentaria y, en consecuencia, tener impacto directo sobre la salud humana. Además, debilita el rol del SENASA, organismo clave para garantizar estándares sanitarios que hoy sostienen nuestras exportaciones agroalimentarias", explicaron.
Por otra parte, plantearon que esta medida "deja expuesta a una industria nacional sólida y estratégica".
Según informaron, en la Argentina, el sector veterinario está conformado por cerca de 300 empresas que generan empleo calificado para más de 10.000 personas, facturan 800 millones de dólares y exportan otros 200 millones. "Se trata de un ecosistema que no solo produce bienes de alto valor agregado, sino que también impulsa el desarrollo tecnológico y aporta a la economía del conocimiento. Destruirlo por una apertura improvisada implicaría pérdida de empleos, salida de divisas y una creciente dependencia de insumos extranjeros. En pocos años, podríamos enfrentar productos más caros, con menos control y un sistema productivo debilitado", concluyeron.