"Recuerdo cuando en plena discusión por la ola de liberaciones la diputada Ofelia Fernández dijo: 'No siempre se es preso por villano'. En el kirchnerismo más duro suele estar esta adulación casi permanente para con los presos, que por momentos se convierte en justificación, que se convierte en complicidad y que, por momentos, se convierte en acción". "Recuerdo cuando en plena discusión por la ola de liberaciones la diputada Ofelia Fernández dijo: 'No siempre se es preso por villano'. En el kirchnerismo más duro suele estar esta adulación casi permanente para con los presos, que por momentos se convierte en justificación, que se convierte en complicidad y que, por momentos, se convierte en acción".
"Al final siempre terminamos en la misma discusión. En Argentina no hay incentivos para portarse bien, trabajar, estudiar, capacitarse y hacer horas extras. Si hay incentivos para tomar un terreno, cometer un delito o evadir impuestos. Todo el tiempo estamos premiando monetariamente la inconducta, con la cultura de la dádiva goleando a la cultura del trabajo, ratificando la idea de que es mejor pedir que trabajar". "Al final siempre terminamos en la misma discusión. En Argentina no hay incentivos para portarse bien, trabajar, estudiar, capacitarse y hacer horas extras. Si hay incentivos para tomar un terreno, cometer un delito o evadir impuestos. Todo el tiempo estamos premiando monetariamente la inconducta, con la cultura de la dádiva goleando a la cultura del trabajo, ratificando la idea de que es mejor pedir que trabajar".
"El problema es que llegamos a un punto donde el 60% de la población argentina ya está viviendo del Estado y silenciosamente Argentina se va convirtiendo en un país cada vez más dependiente de los planes, que del sector privado y del productivo. Y mientras avanza el país subsidiado, el país que quiere estudiar y trabajar sigue en modo pausa". "El problema es que llegamos a un punto donde el 60% de la población argentina ya está viviendo del Estado y silenciosamente Argentina se va convirtiendo en un país cada vez más dependiente de los planes, que del sector privado y del productivo. Y mientras avanza el país subsidiado, el país que quiere estudiar y trabajar sigue en modo pausa".
"El Estado es operativo para las cosas que le interesan. Sacar presos, que vuelva el fútbol y dar subsidio a usurpadores es fácil; pero que vuelvan las clases presenciales es un despelote. Tampoco es casual que Argentina se el quinto país del mundo con mayor interés por emigrar, antes de la pandemia estábamos en el octavo. Se está yendo la clase media que se cansó de pelear, de romperse el lomo y no recibir nunca un centro". "El Estado es operativo para las cosas que le interesan. Sacar presos, que vuelva el fútbol y dar subsidio a usurpadores es fácil; pero que vuelvan las clases presenciales es un despelote. Tampoco es casual que Argentina se el quinto país del mundo con mayor interés por emigrar, antes de la pandemia estábamos en el octavo. Se está yendo la clase media que se cansó de pelear, de romperse el lomo y no recibir nunca un centro".
Mirá el editorial de Jonatan Viale: