Denunciaron que en Mendoza funcionaba una “Rosadita” local que gestionaba obra pública
Corrupción

Denunciaron que en Mendoza funcionaba una “Rosadita” local que gestionaba obra pública

Qué pasó. El subsecretario de Infraestructura de Mendoza, Daniel Chicahuala, denunció que durante la anterior gestión funcionaba en la Casa de Gobierno de esa provincia una oficina de obras públicas paralela a la que en los pasillos habían apodado La Rosadita y mediante la cual se licitaron, adjudicaron y ejecutaron obras que tenían que ver con los servicios como cloacas o redes de tendido eléctrico.

Según reveló el diario UNO de Mendoza, a pocos días de asumir en la gestión, Chicahuala se encontró con que existía una Dirección de Administración de Contratos de Obras Públicas, que se encarga de la administración de las obras, y una paralela, que cumplía la misma función, llamada Dirección de Infraestructura Básica, a cargo de Claudio Barraza. 

Cómo funcionaba "La Rosadita". Esta oficina paralela tenía las facultades de hacer pliegos, llamar a la licitación, adjudicar, controlar avances de obras y certificar, y tenía su sede principal en una vivienda en el barrio Bombal a la que popularmente llamaban La Rosadita.

"La casa la estaba pagando una empresa contratista, el contrato de una obra decía que la contratista tenía que hacerse cargo de unas oficinas de obra, y la obra estaba en Las Heras y la oficina acá. Para nosotros no tenía ningún sentido que estuviera ahí, máxime a tres cuadras de Casa de Gobierno", afirmó Chicahuala a UNO.

El funcionario también afirmó que cuando dieron con la oficina paralela, se llevaron todos los expedientes y los elevaron a Control de Gestión, e hicieron una auditoría de las obras, que les llevó alrededor de seis meses. También sumariaron a los inspectores que trabajaron allí y se hizo una denuncia penal que la Justicia mendocina investiga.