Al día siguiente, Horacio Rodríguez Larreta se reunió con Alberto Fernández en la residencia de Olivos. Entre las discusiones sobre la nueva extensión del aislamiento, el Jefe de Gobierno le dijo al Presidente sobre la vuelta a clases. Según fuentes del Ministerio de Educación, la respuesta del Presidente fue: “Tienen que hablarlo con Trotta”. Desde Ciudad afirman que Alberto Fernández sí dio el visto bueno.
Con la decisión tomada, Rodríguez Larreta convocó el jueves a Acuña, que empezaba a retomar su agenda laboral después de una licencia de maternidad. Ahí decidieron un plan de acción, tal y como contó A24.COM.
Ese mismo día trascendió la información sobre el regreso a clases presenciales para el 7 de septiembre. Un borrador inicial, para que cerca de 5.000 alumnos de todos los niveles educativos vuelvan a los establecimientos el mes que viene. El tono inicial y la noticia generaron un revuelo entre los porteños, pero un fuerte malestar en Nación.
Para colmo, la información no estaba de todo completa y en algunos medios se dio la noticia como si todos los alumnos regresaría a las aulas, algo que nunca estuvo en carpeta. En ese contexto, el equipo de comunicación de la Ciudad tuvo que salir a desmentir la propia filtración que se había realizado mientras procuraban que poner blanco sobre negro con las intenciones en materia Educativa.
Desde el Ministerio de Educación de la Nación descartan que sea posible y hasta cuestionan la metodología: “Si querés ayudar a los chicos que fueron saliendo del sistema, inviertan en recursos para que sean incorporados”, le confiaron a A24.com altas fuentes de esa cartera.
La decisión sobre el regreso la toman los gobernadores, en este caso, el Jefe de Gobierno. Pero no es el que define. Una vez que se presente un proyecto concreto es el Ministro de Educación el que da el visto bueno, con la anuencia del Presidente.
Hasta ahora, dicen en el Ejecutivo nacional, nadie de Ciudad presentó un proyecto concreto para la vuelta a las aulas.