“Me parece que esto no es bueno para él, para su carrera. Pero sigo elogiándolo como dirigente porque es una persona que está por sobre la media de la dirigencia política argentina”, agregó.
“El macrismo tiene su dosis de pragmatismo, el duranbarbisimo es un poco eso. Es simplemente llegar. Ellos son los gestores de los negocios. Por eso me parece que tienen tantos parecidos (con el kirchnerismo), que la grieta no es tal, que no hay tanta diferencia, tanta distancia en el medio de quienes, entre otras cosas, entienden el Estado como parte de un botín”, señaló.