Los legisladores advirtieron sobre la gravedad institucional de los mensajes, especialmente por los supuestos vínculos de sus autores con el Gobierno Nacional. Señalaron que algunos tendrían acceso directo al presidente Javier Milei o a funcionarios de alto rango, lo que, según remarcaron, eleva el riesgo institucional.
“La instigación al atentado contra el orden constitucional reviste una gravedad excepcional que justifica la intervención del derecho penal", sostuvieron los firmantes de la denuncia, al destacar que la libertad de expresión no ampara llamados a la violencia ni amenazas contra el funcionamiento del Congreso.
En la presentación ante la Justicia, los diputados solicitaron una serie de medidas de investigación para determinar la identidad de los autores de las publicaciones y su posible responsabilidad penal. La causa quedó radicada en el Juzgado Criminal y Correccional Federal Nro. 9, a cargo de la jueza María Eugenia Capuchetti, tras ser sorteada.