“La quiebra de Oil Combustibles tiene bienes por US$100 millones para repartir entre los acreedores. Un plan de pagos a 10 años no solo posterga innecesariamente el cobro por parte de AFIP (que representa el 90% del total de las acreencias de la quiebra), sino que resulta una verdadera afrenta para aquellos que continuaron pagando sus obligaciones o tuvieron que dejar de hacerlo obligados por la dureza del contexto”, sostuvieron.
“En el contexto de una crisis económica y social profunda e inédita, una moratoria amplia para contribuyentes en problemas debe ser una política excepcional”, sostiene el principal frente opositor y advierte que “su foco debe estar en quienes con enorme esfuerzo siguieron cumpliendo con sus obligaciones tributarias y quienes no pudieron hacerlo por el contexto vigente y a su pesar”.
Para JXC, “las moratorias son, ya de por sí, políticas públicas inequitativas y que erosionan la cultura tributaria”, y sostienen “somos conscientes de que en las actuales circunstancias muchas empresas e individuos se han visto obligados a postergar pagos. Y en esos casos, el rol del Estado es poder ir en auxilio de quienes, queriendo pagar porque su historia tributaria así lo demuestra, no han podido hacerlo”.