El 17% de los chicos en la Argentina no tiene calzado o al menos no uno de su talla
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El 17% de los chicos en la Argentina no tiene calzado o al menos no uno de su talla

La imagen de chicos descalzos, con la ropa rasgada, un pedazo de pan en la mano y mirada triste suele ser la representación de la pobreza en la Argentina. En fotos o en la mente, lo vemos así. Ahora, la UCA midió algunas de estas particularidades de la pobreza (como la falta de calzado) y los resultados se alejan de los datos fríos y muestran una realidad descarnada.

En el informe de pobreza infantil se incluyó esta novedad: medir aspectos mucho más específicos de esta problemática, apoyados en indicadores que se adoptaron de Europa.

Se tomaron en cuanta la vestimenta y el calzado, la ingesta de frutas, verduras y lácteos y aspectos de socialización. Uno de los datos más impactantes que se obtuvo es que el 17,3% de los menores entre 1 y 17 años no tiene calzado o tiene un solo par que no es de su talla.

Un dato: un niño o adolescente cuyos padres son trabajadores marginales tiene 7,4 veces más chances de no tener calzado. En la misma línea, el 20,2% de los menores no tiene una prenda de vestir nueva para cubrirse.

"No estamos evaluando las cuestiones de estacionalidad. Este indicador, en Europa, considera un par para el verano y otro para el invierno. Si lo teníamos en cuenta, el umbral iba a ser mucho más alto", explicó a A24.com Ianina Tuñón, a cargo del proyecto.

Otro aspecto preocupante es que el 22,5% de los niños entre 4 y 17 años tiene déficit emocional y social.

¿Qué significa? Que no visitó a sus amigos ni sus amigos fueron a su casa durante el año pasado. Aunque parezca un indicador menor, la socialización es un aspecto clave del desarrollo y la construcción de la identidad.

Finalmente, en cuanto a la ingesta de alimentos, casi el 10% tiene déficit en el consumo de carne; el 15,4% en el de fruta; el 15,9% en el de verdura (que no sean papa, mandioca o choclo) y el 8,8% en el de lácteos.

Son puntos claves a tener en cuenta cuando se habla de alimentación. Que los niños coman no quiere decir que consuman los elementos esenciales para el desarrollo.

Incluso, según el informe, estas carencias son "aspectos de la pobreza extrema o la indigencia". Al igual que en los otros indicadores, los niños que crecen en una familia de trabajadores informales tienen el doble o más chances de no consumir los nutrientes esenciales, si se los compara con una familia de trabajadores profesionales.

Diseño: Jimena Barrera