Durante el programa, Wiñazki señaló que la madre de los funcionarios se mudó al country ubicado en el sur del conurbano bonaerense y destacó que el primer año de alquiler fue cancelado por adelantado "cash" y en dólares.
La revelación se conoce en medio del avance de la causa judicial que investiga la evolución patrimonial de Manuel Adorni. El expediente está a cargo del fiscal federal Gerardo Pollicita, quien impulsa distintas medidas para verificar el origen de los fondos declarados por el funcionario.
Las medidas ordenadas por la fiscalía
En la última semana, Pollicita requirió nueva documentación vinculada a una compra por $8.183.303 que figura facturada a nombre de una empleada de la Vocería Presidencial. La operación, que surgió del peritaje realizado sobre el celular del contratista Matías Tabar, pasó a formar parte de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito que involucra a Manuel Adorni.
Por disposición del juez federal Ariel Lijo, la empresa involucrada deberá informar el medio de pago utilizado, la fecha de cancelación de la operación, la identidad de quien efectuó el pago y el domicilio de entrega de los productos. También tendrá que precisar quién recibió o retiró la mercadería y aportar toda la documentación relacionada con la transacción.
La fiscalía además pidió comprobantes de pago, remitos, constancias de acreditación, comunicaciones comerciales y cualquier otro elemento que permita reconstruir la operación bajo análisis.
Cómo sigue la investigación
La causa por presunto enriquecimiento ilícito continúa avanzando mientras la fiscalía intenta corroborar las explicaciones públicas brindadas por Adorni sobre la evolución de su patrimonio.
En ese marco, Pollicita impulsó nuevas medidas de prueba para profundizar distintas líneas de investigación relacionadas con movimientos financieros y patrimoniales del funcionario.
Una de ellas apunta al mercado de criptoactivos. El fiscal solicitó a la Comisión Nacional de Valores información sobre plataformas de intercambio, billeteras virtuales y otros operadores de activos digitales que funcionaron en Argentina desde 2012.
El objetivo es reconstruir cómo operaba el mercado de criptomonedas durante el período en el que Adorni aseguró haber comenzado a invertir en Bitcoin. La fiscalía busca verificar la versión del funcionario, quien sostuvo públicamente que invirtió US$200.000 en criptomonedas y obtuvo ganancias por otros US$300.000.