“Es un plazo razonable porque la Corte dice que hay un espacio de tiempo para que el Congreso decrete otra ley y si no se sanciona la norma nueva, vamos a la otra norma que había sancionado el Congreso antes del 2006 y que contemplaba el equilibrio”, dijo Rosatti sobre el plazo de 120 días que definió el máximo tribunal para que el Parlamento apruebe una nueva ley o se elijan a los nuevos miembros del Consejo de la Magistratura.
En una entrevista con el diario Clarín publicada este domingo, el presidente del alto tribunal respondió a la crítica que realizó el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal cuando planteó que la decisión de la Corte era “de cumplimiento imposible”. Además, al ser consultado si presidiría el Consejo en el caso de que el Congreso no sancione una ley, Rosatti respondió: “Eso es lo que dispone la ley que quedaría vigente”.
Durante la primera semana de diciembre, y adelantándose al fallo del tribunal, desde Presidencia de la Nación dieron a conocer un proyecto de ley que buscaba modificar varios aspectos del Poder Judicial pero especialmente la composición del órgano que elije a los jueces, revisa su desempeño y tiene la potestad de destituirlos.
Según se informó oficialmente, esa iniciativa contempla elevar el número de consejeros de los 13 actuales a 17 por lo que esa cantidad estaría compuesta de cuatro jueces, seis legisladores, cuatro representantes de los abogados de la matrícula federal, un representante del Poder Ejecutivo y dos representantes del ámbito académico y científico.
Días después de ese anuncio, la Corte declaró inconstitucional la reforma del Consejo realizada en 2006 (ley 26.080) y dispuso volver a la legislación anterior que había sido derogada por el Congreso (leyes 24937 y 24939), lo que implica llevar a 20 los consejeros en 120 días corridos, es decir, con un plazo máximo que se cumpliría a mediados de abril.
La vacante en la Corte Suprema
Mientras tanto, la Presidencia dilatará la presentación de postulantes para cubrir el cargo vacante de ministro de la Corte Suprema que se generó con la renuncia de Elena Highton.
Aunque en reiteradas ocasiones la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti, confirmó que el Gobierno trabajaba en una lista de postulantes y que había posibilidades ciertas de que se tratara de una mujer, una demanda que se profundizó tras quedar el tribunal sin participación de mujeres, las fuentes confiaron que la decisión podría postergarse más de lo esperado.
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Para la designación de un o una reemplazante de Highton, el Presidente debería alcanzar un amplio consenso en el Senado, que apruebe la propuesta en una sesión con dos tercios de los presentes, un número alejado del que podría conseguir el actual bloque del Frente de Todos en la Cámara alta.
En ese sentido, desde Gobierno se recordó que la Corte ha funcionado varias veces con cuatro e incluso con tres jueces en funciones, la última luego de las renuncias de Raúl Zaffaroni y Carlos Fayt, en 2014 y 2015, respectivamente.