Un día antes el ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco le había afirmado a Eduardo Feinmann en A24 que la deuda con el Garrahan estaba pagada, pese a que el sistema de Salud atraviesa por distintas dificultades debido a que Nación le adeudad una importane partida.
Sin embargo, desde el Hospital remarcaron que los pagos realizados por IOMA no cancelaron la deuda, sino que constituyen adelantos parciales sobre obligaciones vencidas. “Los pagos mencionados por la Provincia son pagos a cuenta de deuda vencida que, además, se imputarán primero a la cancelación de intereses”, indicaron.
Desde el hospital también advirtieron sobre el impacto que el conflicto tiene en la atención de pacientes pediátricos y revelaron que actualmente hay 814 niños que esperan prótesis financiadas por la Provincia de Buenos Aires para poder acceder a una cirugía.
El Garrahan calificó de “falsos” los argumentos de IOMA
La carta enviada a la directora provincial de Prestaciones de IOMA, Nadia Daciuk, contiene duras críticas contra la postura de la obra social. Las autoridades del hospital sostienen que son “falsos” tres argumentos centrales planteados por el organismo: que exista una verdadera voluntad de acuerdo, que la deuda no esté documentada y que haya sido cancelada.
Según el Garrahan, toda la documentación clínica y administrativa fue presentada en tiempo y forma, sin que existieran objeciones dentro de los plazos establecidos para auditorías y observaciones.
Por ese motivo, afirman que las facturas quedaron firmes, consentidas y plenamente exigibles. Además, cuestionaron que la Provincia pretenda establecer condiciones especiales para un eventual convenio que, según sostienen, perjudicarían al hospital respecto de otros acreedores.
La respuesta de IOMA y la propuesta de una auditoría conjunta
Desde la obra social bonaerense rechazaron la posición del hospital y defendieron las auditorías realizadas sobre las prestaciones reclamadas. El presidente de IOMA, Homero Giles, aseguró que el organismo cuenta con documentación que respalda cada una de las observaciones realizadas y propuso una auditoría conjunta para revisar los débitos cuestionados.
Según explicó, una investigación interna concluyó que gran parte de los montos reclamados carecía de respaldo documental suficiente o presentaba inconsistencias administrativas.
Giles también insistió en la necesidad de firmar un nuevo convenio entre ambas instituciones para normalizar la relación prestacional. “Para nosotros la deuda está saldada. Si el Garrahan considera que no es así, debemos sentarnos a trabajar y revisar la documentación de manera conjunta”, afirmó.