Para el juez porteño, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner "puso muy nerviosos a los jueces porque les está tirando la careta; puso en evidencia a todo este proceso absurdo y logró emparejar la cancha. Una de las máscaras que comienzan a caer es que los jueces no tienen vinculaciones partidarias".
Ramos Padilla apuntó particularmente contra Mariano Llorens: "Es un atorrante que pide cualquier cosa y trata de evitar lo que se le viene al poder judicial. Los fallos que exhibe Llorens, son vergonzosos", consideró.
En un sentido similar, Rachid remarcó: "Vamos a seguir insistiendo en nuestros ideales, vamos a seguir organizando y haciendo movilizaciones y denunciando a esta justicia que está atentando contra la democracia, necesitamos hacerles notar a estos delincuentes con toga que les va a pasar igual que pasó con los genocidas".
"Desde la Corte independiente que nombró Néstor Kirchner después se fue degradando, porque esa Corte era de lujo, de juristas de primer nivel, y después se fue degradando y se llegó a esta situación de los tribunales de amparar situaciones de coartar libertades preventivamente, cosa que no había sucedido nunca en la Argentina", indicó.
Desde el 1 de febrero en la Plaza Lavalle, frente a los Tribunales de la calle Talcahuano, Ramos Padilla y Rachid vienen realizando encuentros públicos con una gran concurrencia de público, entre lugares como Parque Centenario, Parque Chacabuco, Parque Patricios y Parque Mataderos.