“La máquina y la entidad legal fueron, juntas, la doble hélice de la prosperidad moderna”, escribió el mandatario.
Los tres pilares de la reforma
El proyecto impulsado por el Gobierno se apoya en tres ejes centrales. El primero consiste en garantizar que la inteligencia artificial pueda desarrollarse sin regulaciones específicas. Según explicó Milei, el objetivo es evitar que normas prematuras limiten una tecnología que todavía está en plena evolución.
“Un compromiso de mantener la IA sin regular para que pueda desarrollarse libremente, sin la mano mortal de una regulación prematura y mal comprendida”, señaló en el texto.
El segundo punto propone crear una nueva categoría jurídica denominada "corporación no humana". Se trataría de entidades gestionadas por agentes de inteligencia artificial o robots, con personalidad jurídica propia y responsabilidad limitada.
La iniciativa contempla que puedan existir accionistas humanos, aunque su participación no sería obligatoria para la constitución de estas organizaciones.
El tercer eje apunta a construir un entorno fiscal competitivo mediante una reducción de la carga impositiva para empresas y una mayor libertad para elegir los regímenes legales que regulen su funcionamiento corporativo.
Reconocimiento legal para las DAO
La propuesta también incorpora el reconocimiento formal de las organizaciones autónomas descentralizadas (DAO), estructuras digitales que operan mediante contratos inteligentes y tecnología blockchain.
De aprobarse la reforma, estas organizaciones podrían obtener personería jurídica y acceder a un esquema de responsabilidad limitada similar al de las sociedades comerciales tradicionales.
El proyecto fue elaborado en conjunto por el Ministerio de Desregulación, el Ministerio de Justicia y la Secretaría Legal y Técnica.
La apuesta para convertir a Argentina en un polo tecnológico
La publicación de Javier Milei se produce pocos días después del envío al Congreso del denominado "Súper RIGI", un régimen orientado a atraer inversiones vinculadas a infraestructura tecnológica, centros de datos e inteligencia artificial.
En ese marco, Sturzenegger había anticipado meses atrás que el desarrollo de agentes autónomos de IA podría transformar profundamente la economía global durante la próxima década.
Según esa visión, Argentina tendría potencial para convertirse en un centro mundial de radicación de sistemas de inteligencia artificial que produzcan servicios para distintos mercados y tributen localmente.
"Que Buenos Aires sea para la IA lo que Ámsterdam fue para la era de la navegación a vela", escribió Milei para resumir su objetivo estratégico.