También hay dudas de cómo puede jugar Comercio. El histórico líder del gremio, Armando Cavalieri, no participó de la reunión del Consejo Directivo en que se decidió el paro. Si bien es uno de los gremios más voluminosos, no la tiene fácil para lograr alta adhesión. Además, la caída sostenida en el consumo atenta contra la posibilidad de que estos sectores paren.
La mirada del Gobierno
El Gobierno mira con atención lo que pueda pasar el miércoles y jueves. En principio, en cada jornada de protesta que hubo en este año y cinco meses de gestión, la Casa Rosada insistió con que estas maniobras de "la casta" solo debilitaban a los mismos que protestaban. Si bien los anteriores paros generales fueron importantes, no lograron alta adhesión de sectores independientes que podrían ser más cercanos a la mirada del Gobierno.
Sin embargo, ahora el contexto es otro. Con la inflación que dejó de desacelerarse, la actividad económica que no arranca y el descontrol de las finanzas internacionales, el panorama es menos favorable al Gobierno. Sumado a los problemas internos: la investigación por el criptogate, la derrota en el Congreso por los pliegos de los jueces de la Corte y otras cuestiones que erosionan la confianza pública en Milei.
En ese sentido, el paro podría ser un arma de doble filo: ¿le conviene al Gobierno o lo perjudica?