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En una semana clave para la economía, al Gobierno se le puede complicar la calle con el paro de la CGT

La CGT ultima los detalles para una medida de fuerza que abaracará casi 2 días. ¿Qué gremios adhieren y cuáles no? La reacción del Gobierno.

Pablo Winokur
por Pablo Winokur |
En una semana clave para la economía, al Gobierno se le puede complicar la calle con el paro de la CGT

La CGT ratificó el paro general para el 10 de abril. Va a ser por 24 horas. Un día antes va a haber una movilización que pretenden que sea masiva: en teoría es en apoyo a los jubilados que marchan cada miércoles. La idea es que se sienta el miércoles el ruido y el jueves el silencio. Por eso se estiraron los plazos. La gran duda es si las medidas van a tener o no adhesión.

Además de la CGT adhirió la CTA en sus dos versiones: ahí van a tener el apoyo fuerte de dos gremios clave como son los estatales y los docentes. También confirmó su participación la CATT, que nuclea a los gremios del transporte. Sin embargo, ya avisó que no va a participar la UTA, filial colectiveros, que tiene sobre su espalda una conciliación obligatoria que le dictó el Gobierno cuando estaban negociando hace 10 días las paritarias del sector. "Si adhiere al paro podría perder su personería jurídica", dijeron desde el gremio.

La UTA, de todos modos, también nuclea a los subtes. Esos sí pararían. También puede haber sorpresas con colectiveros de algunas líneas que decidan parar por su cuenta o con empresas de colectivos que decidan suspender sus operaciones (o bajarlas al mínimo) para evitar incidentes.

Los gremios industriales ya avisaron que van a parar todos. En ese sentido, picó en punta Abel Furlán, secretario general de la UOM. "Hoy el peronismo no está interpretando la responsabilidad que tiene para enfrentar al poder real", advirtió. Además viene pidiendo que se impida "la ruptura del frente político y electoral del campo nacional y popular". Léase: que no haya quiebre entre Cristina y Kicillof.

También hay dudas de cómo puede jugar Comercio. El histórico líder del gremio, Armando Cavalieri, no participó de la reunión del Consejo Directivo en que se decidió el paro. Si bien es uno de los gremios más voluminosos, no la tiene fácil para lograr alta adhesión. Además, la caída sostenida en el consumo atenta contra la posibilidad de que estos sectores paren.

La mirada del Gobierno

El Gobierno mira con atención lo que pueda pasar el miércoles y jueves. En principio, en cada jornada de protesta que hubo en este año y cinco meses de gestión, la Casa Rosada insistió con que estas maniobras de "la casta" solo debilitaban a los mismos que protestaban. Si bien los anteriores paros generales fueron importantes, no lograron alta adhesión de sectores independientes que podrían ser más cercanos a la mirada del Gobierno.

Sin embargo, ahora el contexto es otro. Con la inflación que dejó de desacelerarse, la actividad económica que no arranca y el descontrol de las finanzas internacionales, el panorama es menos favorable al Gobierno. Sumado a los problemas internos: la investigación por el criptogate, la derrota en el Congreso por los pliegos de los jueces de la Corte y otras cuestiones que erosionan la confianza pública en Milei.

En ese sentido, el paro podría ser un arma de doble filo: ¿le conviene al Gobierno o lo perjudica?

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