Luego de que la portavoz Gabriela Cerruti anunciara que empezó el camino de desaceleración de la inflación, el ministro de Economía, Sergio Massa, salió a explicar las razones de la baja.
Los siguió todo el equipo económico, incluido el INDEC, cuyos funcionarios salieron a explicar las medidas que derivaron en la desaceleración de los precios, para aventar el viejo fantasma de una manipulación de los datos empresarios y oposición denunciaban en la era del ex secretario de Comercio, Guillermo Moreno.
Las razones de Massa y las explicaciones sobre por qué bajó la inflación
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Tanto Massa como el secretario de Comercio, Matías Tombolini, explicaron el descenso del índice de inflación de noviembre al 4,9%, -el registro más bajo desde febrero-, con un resumen de las principales medidas tomadas en los 120 días de Massa como ministro de Economía.
Los resultados fueron celebrados por el Frente de Todos, y por la propia vicepresidenta, Cristina Kirchner, que mira como potencial candidato a la sucesión presidencial.
Las razones de Massa:
- Se suspendió el financiamiento por emisión del BCRA.
- Se pasó a una política de tasas positivas.
- Se ordenaron las reservas del Banco Central que pasaron de negativas (- USD 426 millones) a positivas (+ USD 7.000 millones).
- Se ordenaron las relaciones y desembolsos del FMI, BID y Banco Mundial.
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Se ordenó el gasto, bajando del 12.4% de déficit en agosto a cumplir la meta del 2.5%.
- Se implementó un nuevo régimen de comercio exterior controlando la fuga de dólares por las importaciones, a través del SIMIS.
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Se puso en marcha un programa de precios (justos), con sendero en 49.000 productos de consumo masivo y de producción y precio fijo en 2.000 productos que explican 68% del consumo de la gente.
Datos de consultoras privadas explican la incipiente baja de la inflación en noviembre, en un fuerte el ajuste del gasto, que rondaría el 50% en algunas partidas presupuestarias relacionadas con subsidios y planes sociales. Pero ponen un alerta por lo que pueda pasar en diciembre.
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Desde el Ministerio de Economía, Massa celebró los anuncios casi diarios de acuerdos de precios con empresas de distintos sectores privados (alimentos, bebidas, indumentaria, calzado, medicamentos, insumos industriales), que lejos de imponer -como se especulaba en un principio- un congelamiento de precios, implican aumentos moderados que no superen el 4 % este mes, con el objetivo central de llegar a un índice del 3 % de inflación mensual en abril de 2023.
"Hace 120 días, cuando arrancamos esta tarea, nos propusimos recorrer con medidas económicas y de práctica de acuerdo un trabajo que nos permita cada 70 días ir logrando una baja progresiva de la inflación", dijo Massa en declaraciones el viernes, tras conocerse el índice del 4,9% del IPC de noviembre y que proyectado daría una inflación interanual de 92,4%.
Pero el ministro también envió un mensaje para calmar los crecientes reclamos de movimientos sociales como la UTEP o el kirchnerismo que consideran insuficientes los aumentos salariales y los bonos de fin de año frente a la inflación.
Massa dijo que están "conformes con que el recorrido hacia la baja de la inflación", pero admitió: "Todavía no estamos contentos con el número, que sigue siendo alto para lo que pretendemos que sea la recuperación del poder de compra de los argentinos. Nuestro objetivo es que la inflación de abril tenga el 3 adelante".
El ministro de Economía reconoció que "diciembre es un desafío porque habitualmente es un mes que tiene mayor demanda y obviamente eso genera tensión en los precios, pero estamos trabajando para que también diciembre sea un mes en el que la gente no vive sobresaltos inflacionarios". Volvió a descartar una megadevaluación.
Entre protestas sociales y el pacto de largada a la carrera electoral
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La crisis política en el Frente de Todos se volvió a potenciar en la última semana después del renunciamiento de la vicepresidenta Cristina Kirchner. Luego de la condena judicial en la causa vialidad, cambió el escenario político y anticipó el lanzamiento de la campaña electoral por la sucesión presidencial.
El primero de la largada fue Alberto Fernández, pero también comenzó a caminar el interior del país el ministro del Interior y delfín cristinista, Wado De Pedro, mientras la Liga de Gobernadores del PJ empezó a discutir nombres de posibles candidatos que los represente.
Cristina Kirchner con sus principales laderos en el gobierno nacional y la provincia, Wado De Pedro y Axel Kicillof.jfif
Lo mismo sucedió con un incipiente reacomodamiento entre los intendentes del PJ bonaerense, La Cámpora, y los movimientos sociales oficialistas, que como Juan Grabois, salieron a despegarse del gobierno de Alberto Fernández. La mayoría de estos sectores pegó un faltazo al acto por los 3 años de gestión el lunes en la Casa Rosada, y motorizó protestas contra la inflación y las auditorías de los planes sociales, con reclamos de más aumentos salariales.
Wado De Pedro y Kicillof se mostraron en distintos actos en tono de campaña, mientras que Cristina y Máximo Kirchner, eligieron un rotundo silencio sobre temas de gobierno.
Los movimientos sociales oficialistas, la CGT (incluído Pablo Moyano) también anticiparon que reclamarán por espacios en las listas de candidatos del Frente de Todos. En ese marco, se avecina una semana de intensificación de las protestas sociales en reclamo de aumentos salariales y de planes.
En una especie de pacto tácito de diferenciación política con el kirchnerismo, Alberto Fernández salió a ponerse al frente de la campaña para 2023. Así, desde la Casa Rosada, todo después del Mundial, se verá en clave electoral.