En Balcarce 50 creen que fue "una reunión normal", pese a que esta segunda reunión de Alberto con Francisco duró apenas 25 minutos, casi la mitad de tiempo respecto del primer encuentro que mantuvieron apenas asumió el Presidente en 2019, que mostró caras más sonrientes de ambas partes. Aquella reunión se extendió por 44 minutos.
Los gestos de Francisco son vistos como mensajes en clave para todos los primeros mandatarios que visitan al Papa, tanto en las caras (más o menos sonrientes) como en el tiempo que dedica a los visitantes y los regalos que ofrece el sumo pontífice y que llevan por sí mismos, mensajes o sermones.
"Fue una reunión normal, es una ayuda más para la negociación con el FMI por la relación que tienen Georgieva y el presidente norteamericano Joe Biden (los dos personajes más influyentes en las decisiones del Fondo Monetario) con el Papa. Ambos son católicos", señalan en los pasillos de la Casa Rosada.
De acuerdo a lo que pudo reconstruir A24.com, mañana viernes "está todo dado para que Alberto se reúna con Georgieva". Mientras el presidente esperaba la confirmación del encuentro, decidió postergar unas horas el regreso a Buenos Aires.
Desde el FMI dicen que Kristalina no fue a Roma solo por el seminario económico global organizado por la Pontificia Academia de Ciencias (PAC) del Vaticano, que dirige el obispo Marcelo Sánchez Sorondo, bajo el lema: “Soñando un mejor reinicio”, sino que su intención es encontrarse personalmente con Fernández para hacer un anuncio.
El encuentro entre Alberto y Georgieva habría sido tema de la reunión que mantuvo el martes en Roma el ministro de Economía argentino con Julie Kozack, a cargo de la negociación con el gobierno argentino.
Pese al hermetismo que rodea al titular del Palacio de Hacienda, se trató de una reunión técnica, como la que mantienen de forma regular Guzmán y Kozack, que viajó a la capital italiana para participar del seminario que organiza el Vaticano.
En ese marco, el Papa le ratificó este jueves a Alberto que "ayudará en todo lo que pueda" al hablar del tema de la deuda externa argentina y la crisis económica y social local.
De concretarse el acuerdo, que está en pleno desarrollo de las negociaciones, el anuncio lo harían Alberto Fernández y Martín Guzmán, mientras que el FMI siempre saca su comunicado aparte.
En este clima de hermetismo, en la Casa Rosada prendían velas al Vaticano para poder mostrar un final feliz de la gira europea de una semana de Alberto para conseguir apoyo en la postergación de los pagos de la deuda al Club de París y al FMI, al menos mientras dure la pandemia. La idea es volver con un ministro de Economía fortalecido, tras los duros embates recibidos en el marco de la interna con el kirchnerismo que resiste las recetas tradicionales de ajuste propuestas por el FMI.
Claro que eso dependerá del resultado que consiga en las próximas horas en los encuentros con el FMI, admiten en la Casa Rosada.