Cristina Kirchner, detrás de las renuncias
Si bien las fuentes dan cuenta de fuertes peleas entre Pronsato, Martínez, Bernal y Basualdo, también dejaron trascender que la vicepresidenta no puede estar ajena a todos los movimientos de sus subalternos.
La nueva modalidad, por lo visto, será que todos los lunes se anunciará la renuncia de un kirchnerista. Feletti y los suyos dieron un portazo por discrepancias con el ministro de Economía, Martín Guzmán, en su política de precios. El ministro nombró en su lugar a Guillermo Hang, que ahora negocia la actualización del programa Precios Cuidados un mes y medio antes de la fecha estipulada, el 7 de julio. El desabastecimiento, que ronda un 35% de los productos, apuran a Guzmán a buscar soluciones.
Según pudo saber A24.com de fuentes oficiales, Pronsato dio su propio portazo por una decisión interna del kirchnerismo, sector al cual pertenece. En el ambiente energético emparentan la dimisión a la de Feletti: un funcionario disconforme con las líneas generales del Gobierno y que responde a directivas de la vicepresidenta de la Nación. Pronsato había trabajado durante el gobierno de Cristina Kirchner junto al ex ministro de Planificación, Julio De Vido.
Larroque irrumpe para pasar facturas y reflotar la tensión
En ese contexto, el secretario de Desarrollo Humano de la provincia de Buenos Aires, Andrés “Cuervo” Larroque, volvió a irrumpir este lunes con declaraciones públicas altisonantes en contra del presidente Alberto Fernández, que según admiten en La Cámpora tienen la venia de la vicepresidenta. “Sin la unidad no se puede –dijo Larroque- y con la unidad no alcanza”. Parafraseó a Alberto Fernández: "Sin Cristina no se puede, con Cristina no alcanza".
El líder de La Campora aseguró la unidad del Frente de Todos “no es una cuestión mágica, una simple reunión” y señaló, en otro dardo a Guzmán, que “sin resolver los problemas de fondo no hay política social que alcance”.
En la Casa Rosada no contestaron las declaraciones de Larroque pero en la intimidad se lamentaron del retroceso en el proceso de paz que habían inaugurado ministros albertistas y cristinistas. “Ya cansa: muestra que ellos son los dueños del ‘vamos por todo’. Ahora dicen que si se juntan y se reúnen no alcanza tampoco. Pareciera que solo buscan la renuncia de Guzmán”, aseguró un funcionario a A24.com en la Casa Rosada.
La mesa del diálogo quedó sin la pata kirchnerista
En las últimas semanas, los ministros albertistas Juan Zabaleta, de Desarrollo Social, Gabriel Katopodis, de Obras Públicas, y Santiago Cafiero, el canciller, habían sugerido en distintas declaraciones públicas que era la hora de deponer las veleidades discursivas y sentarse a conversar sobre la participación de Cristina Kirchner en las decisiones del Gobierno.
Era una manera de hacerla responsable, también, de la suerte de las políticas de Alberto Fernández. Desde el kirchnerismo, el ministro del Interior, Eduardo “Wado” De Pedro, había respondido mediante trascendidos que estaba dispuesto a conversar sobre una mesa de diálogo entre ambos sectores y una ampliación de la alianza Frente de Todos con miras a las elecciones presidenciales de 2023. Pero la mesa quedó sin la pata kirchnerista.
El viernes 20 de mayo, el Presidente encabezó un acto de la Uocra, en el que el secretario general del sindicato de la construcción, Gerardo Martinez, le dio su apoyo, pero al mismo tiempo le regaló una lapicera en público, en un gesto en el que lo animaba a usar el poder presidencial. A ese acto, no asistieron los hombres de La Cámpora ni del kirchnerismo.
Tampoco asistieron los gobernadores, salvo Sergio Uñac, de San Juan, ni los intendentes del conurbano bonaerense, pese a que el acto se hacía en el municipio de Esteban Echeverría, en una sede de la Uocra.
El sábado 21, Wado De Pedro encabezó junto con la senadora Anabel Fernández Sagasti, presidenta del PJ de Mendoza, un acto político en esa provincia. El encuentro terminó siendo una catarsis de dirigentes kirchneristas en contra del gobierno de Alberto Fernández.
La cronología del abandono de la "foto del fracaso"
El lunes 23 de mayo, renunció Feletti luego de reunirse con Guzmán y de decirle que no era su intención renunciar, pero tenía que hacerlo. Sin decirlo, le comunicó que lo hacía por órdenes de la superioridad, es decir de Cristina Kirchner. Según pudo saber A24.com, el alejamiento del secretario de Comercio Interior busca dejar en soledad a Guzmán frente a las posibles consecuencias de sus políticas, y por extensión al Presidente.
De ese modo, la vicepresidenta tomó distancia de lo que considera será el principal Talón de Aquiles del Frente de Todos en las elecciones presidenciales de 2023, la inflación, que ahora los analistas estiman en un 70% para todo el año 2022. Cristina Kirchner considera que Alberto Fernández y Guzmán fracasarán en el intento de controlar los precios. Y ella quiere estar bien lejos de esa foto cuando llegue la campaña electoral.
En resumidas cuentas, con la invitación al diálogo hace tres semanas, el albertismo la quería subir a Cristina Kirchner a tomar parte de la responsabilidad en la toma de decisiones. Con la renuncia de Feletti, ella se bajó definitivamente de esa responsabilidad.
Las tarifas, escenario de posibles renuncias
El otro punto débil del Gobierno, a juicio de Cristina Kirchner, son los aumentos de las tarifas de luz y de gas que se oficializarán en junio próximo, que rondarán un 20% para los sectores bajos y un promedio de 46% para el resto de los usuarios. Es un escenario temido por la vicepresidenta.
Pronsato no estaba directamente vinculado a las tarifas, pero su radio de acción era la construcción del gasoducto más importante de Vaca Muerta en la estrategia del Gobierno. Costará 3600 millones de dólares, aportará 6000 puestos de trabajo, y lleva un nombre emblemático: Néstor Kirchner.
Desde el kirchnerismo había habido quejas por la demora en el avance de las obras, algo que ayer desmintió Enarsa, aunque estuvo en el centro de la renuncia de Pronsato. Es por eso que el alejamiento de Pronsato podría ser el preludio para otras renuncias si se agudiza la pelea entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner.
No se descarta que haya más portazos: de Darío Martinez (Energía), Federico Bernal (Enargas) o Federico Basualdo (Energía Electrica). La pregunta ahora en la Casa Rosada es: ¿Cuándo se irá el próximo funcionario de Cristina Kirchner?
En la AFIP, un funcionario se fue en silencio de Legales
El caso de la renuncia de Juan Pablo Fridenberg a la subdirección de Asuntos Jurídicos de la AFIP fue más confuso. El ex funcionario tenía 30 años de experiencia en el organismo recaudador que dirige Mercedes Marcó del Pont. El área de Jurídicos siempre en la AFIP dictaminó en favor o en contra de funcionarios y ex funcionarios, según el gobierno de turno.
“Fridenberg tenía 30 años de experiencia pero se fue a trabajar a un estudio jurídico en el exterior, con sueldo en dólares, para lo cual renunció al organismo. Estará más tranquilo que emitiendo dictámenes conflictivos por todas las causas que existen”, señalan del organismo recaudador.
Más allá de estas resoluciones, en el gobierno de Alberto Fernández no existen dudas de que Fridenberg renuncio debido a dictámenes del área en medio de las peleas entre el kirchnerismo y el albertismo. El cargo ahora será cubierto por María Laura Nardín, que responde a Silvia Traverso, la directora de la Aduana que responde directamente a Marcó del Pont.
Tal vez muchos en el Gobierno piensan igual que el ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat, Jorge Ferraresi: “Si perdemos (en 2023), algunos vamos a ir presos y otros a dar clases a las universidades”.