El ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, admitió que la prohibición de las actividades deportivas en la Ciudad de Buenos Aires, entre ellas el running, no se debió al peligro de contagio que suscitaban, sino más bien a “una gestualidad” para cortar el enojo y frustración de los bonaerenses que no contaban con dicha habilitación.












