A esta lista se agregan Lucía Corpacci (Catamarca) y Gildo Insfrán (Formosa). En el peor momento de la relación del kirchnerismo con los gobernadores peronistas, ellos mantuvieron la sigla Frente para la Victoria, en una demostración de lealtad hacia Cristina.
Los de peso propio. La lista la integran dos de los que más lejos estuvieron del kirchnerismo en estos años de gestión de Cambiemos. Sergio Uñac (San Juan) y Gustavo Bordet (Entre Ríos). Uno fue el primer impulsor entre los gobernadores de la candidatura de Roberto Lavagna; el otro solía jugar de local en las reuniones de Alternativa Federal. Fueron los primeros en abrazar la candidatura de Alberto Fernández y son líderes indiscutidos en sus distritos. Aunque para consolidar ese liderazgo tuvieron que cerrar con el kirchnerismo.
A este grupo se suma Juan Manzur, quien también supo congregar al peronismo no kirchnerista en su provincia. El último 17 de octubre juntó en un acto a Pichetto, Massa, la CGT, entre otros. Sin embargo, esos gestos de independencia se vieron jaqueados cuando su competidor interno, el exgobernador Jorge Alperovich, se lanzó con el apoyo de Cristina para volver a la gobernación. Al final del camino, Manzur se alineó con Alberto y ganó cómodo en su provincia.
Los "aliados". En este grupo están tres que no pertenecen orgánicamente al peronismo. Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Mariano Arcioni (Chubut) y los misioneros, representados en el almuerzo por el diputado Jorge Francos.
Zamora fue en estos años de macrismo un aliado casi incondicional, siempre que aceptaran sus condiciones. Mantuvo la independencia de sus bloques legislativos y el Gobierno lo contaba casi como propio. Su Frente Cívico va con boleta corta. Aunque puso un soldado suyo en la lista del Frente de Todos.
En la misma situación queda Mariano Arcioni, de Chubut Somos Todos, y aliado de Sergio Massa. También va con boleta corta pero se mostró en la foto con Alberto, a quien se acercó después del cierre de listas.
La situación del Frente Renovador de la Concordia de Misiones es más compleja. El líder del partido es Carlos Rovira. El actual gobernador Hugo Passalacqua tiene excelente relación con Macri. ¿Y el gobernador electo, Oscar Herrera Ahuad...? Aún no se sabe. Probablemente se guarde hasta la elección. Los misioneros van con "boleta corta", pero mandaron un representante a la reunión de gobernadores.
Los recién llegados. Carlos Verna (La Pampa) y su sucesor electo Sergio Ziliotto fueron siempre peronistas clásicos de fuertes roces con el kirchnerimo. El PJ de La Pampa nunca se disciplinó durante los años de gobierno K. Ahora, se muestran juntos. Una situación parecida es la de Alberto Rodríguez Saá (San Luis) quien, llamativamente, no estuvo en este encuentro.
Los parias. El gobernador de Chaco, Domingo Peppo, no tuvo la bendición de Cristina Kirchner para pegar su precandidatura a senador a la boleta de los Fernández. No lo quiere la Jefa, al menos para el Senado. Alberto lo contiene. Hablaron por fuera del almuerzo y le prometió hacer una gestión por la interna de Chaco. Por las dudas, Peppo se fotografío con Frigerio.
Sergio Casas (La Rioja) no es un hombre querido dentro del peronismo. Pero igualmente irá como primer candidato a diputado en su provincia por el Frente de Todos. No tenían otro lugar para ponerlo. No habla mucho, ni hacia adentro ni hacia afuera. Nadie sabe tampoco quién será el candidato del peronismo para sucederlo en la provincia después de que se frustró el intento de reelección.
Los gobernadores peronistas mostraron las armas. Están listos para volver al poder central. Aunque por las dudas algunos preparan un plan B.