Vilma Ibarra, la secretaria legal y técnica de la Presidencia y una de las principales impulsoras de la ley, afirmó: "Hoy la política se puso a la cabeza del reclamo de muchas mujeres".
"Esto es un logro de muchas décadas, de muchas mujeres, y hoy la política se hizo cargo de esta demanda. Esperamos que no haya una mujer más muerta por abortos clandestinos", dijo la funcionaria, visiblemente emocionada, en una improvisada conferencia en el Congreso minutos después de haber sido aprobada en la Cámara alta la norma que ya tenía media sanción en Diputados.
Axel Kicillof, gobernador de la Provincia de Buenos Aires también se sumó a las repercusiones desde el oficialismo.
Dijo que la legalización del aborto "es un derecho más que tiene que ver no solo con la libertad, sino que con la justicia. Alberto jugó esa carta en la campaña, en política se trataba como un tabú, y sin embargo lo hizo. El caso de Macri fue al revés: él estaba en contra y trabajó para ocultar". "Ayer vimos a un nuevo actor social y político en las calles, reclamando un derecho como también reclamará otros", señaló al referirse al movimiento de mujeres conocido como "pañuelos verdes".