El Gobierno nacional relativizó este martes la advertencia de los bonistas que nucleados en tres grupos de acreedores sostienen tener la capacidad de bloquear el canje.
El Gobierno nacional relativizó este martes la advertencia de los bonistas que nucleados en tres grupos de acreedores sostienen tener la capacidad de bloquear el canje.
El ministro de Economía, Martín Guzmán, en una charla con Bloomberg TV, sostuvo que se llegó "al máximo esfuerzo". Y el presidente, Alberto Fernández, en la inauguración de un Hospital en La Matanza, también mantuvo la firme postura de no ofrecer más de lo presentado: "Nadie nos va a doblegar", subrayó.
Sin embargo, A24.com supo que se podrían extender "dos semanas más" después del 4 de agosto las negociaciones por la deuda privada. Por lo menos está en análisis esa posibilidad.
"Se está hablando de un par de semanas de negociaciones", dijo a A24.com una fuente cercana a los negociadores del Gobierno nacional, que calificaron el actual momento de las conversaciones como "la pulseada final".
En el Gobierno relativizaron la posibilidad de bloqueo de la negociación, ya que -señalan- "se trata de una estrategia de los bonistas" pero "mientras dure la negociación al no levantarse los bonistas duros, era esperable su respuesta" así al comunicado del Gobierno del pasado sábado, cuando Guzmán ratificó que no cambiará en nada la última propuesta para pagar la deuda.
Fuentes del Gobierno sostienen que el principal eje sobre el cual están empantanadas las negociaciones es la pretensión de los bonistas para que en la propuesta se cambien las normativas legales que amparan a la Argentina de sufrir futuros embargos.
Recuerdan que los acreedores nucleados en los grupos más duros encabezados por Blackrock reclaman entre otros puntos, volver a la normativa previa a 2016 que, desde el Gobierno argentino, desestiman. Consideran "que no se puede volver atrás, a normas caducas" a nivel internacional, indican.
También sostienen en el Gobierno, que "no habrá variación en los números" de la oferta presentada por el Gobierno y remarcan: "Estamos en la pulseada final. Hay que ver cuán verificable es lo que dicen. Que tienen el número para bloquear un acuerdo. Si es realmente así, o si esa declaración es parte de una estrategia".
El ministro de Economía, Martín Guzmán, ratificó esta mañana la última oferta económica oficial de USD 53,5.
Así, les respondió a los tres grupos de bonistas que el lunes le enviaron una carta en la que insisten en una nueva suba en los pagos ofrecidos y aseguran que al sumar otros adherentes a su postura tienen poder de bloqueo del canje. "Llegamos al máximo esfuerzo", afirmó el jefe del Palacio de Hacienda.
En una entrevista concedida a Bloomberg TV, Guzmán reiteró los argumentos que había desplegado su cartera en el comunicado publicado este sábado en relación a que una suba en los pagos comprometidos llevaría a un ajuste sobre los sectores más vulnerables en tiempos de una profunda crisis social. "No son números, son vidas de personas", enfatizó ante la cadena especializada en economía y negocios.
Y agregó: "No queremos comprometernos a algo que no vamos a poder cumplir. Sería poco realista seguir aumentando las promesas de lo que podemos pagarle a los acreedores. En el pasado se hicieron las cosas mal. Ahora las queremos hacer bien".
De esta forma, a sólo una semana del cierre del plazo vigente para ingresar al canje de deuda externa privada por USD66.200 millones la negociación vuelve a tensarse.
Los grupos liderados por BlackRock aseguran que cosecharon una adhesión a su contraoferta de USD 56,5 del 60% de los bonos del canje de 2005 y el 51% de los bonos emitidos por Mauricio Macri, y presionan por un nuevo incremento en la propuesta.