“La intención de Máximo es hacer pie en la Provincia y ser el jefe de todo el peronismo bonaerense -confió a A24.com uno de los operadores del territorio-. La Cámpora ya avisó que va a plantar bandera en todos los municipios”.
Como parte del eje Santa Cruz-Conurbano, algunos avisan que ya habría acuerdo en Lomas de Zamora -hoy bajo el mando de Martín Insaurralde-, para que en 2023 el candidato sea Federico Otermín, histórico ladero del intendente y quien se presentaría con La Cámpora como respaldo.
También están los que analizan que, con este avance, Máximo en verdad habría buscado un pretexto para plantar listas en todos los distritos el año que viene. “Tocó por arriba para que le dijeran que no y, así, enfrentado, obtiene vía libre para jugar en cada municipio”, especulan en el peronismo. Conclusión prematura: en 2021 no se tumbarían las PASO.
El PJ Bonaerense está hoy en manos de Gustavo Menéndez, intendente de Merlo y quien se alterna la conducción con su colega Fernando Gray, de Esteban Echeverría. Desde fines de 2017 vienen ocupando la presidencia un año cada uno: así lo establecieron cuando lograron desplazar de ese sillón al matancero Fernando Espinoza, uno de los que juega en tándem con el jefe camporista.
Como parte de la sociedad con Máximo, a Espinoza le tocaría presidir la Federación Argentina de Municipios (FAM), un organismo que supo tener su brillo durante la década kirchnerista. Pero ese sillón también es preciado por el intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta, uno de los aspirantes permanentes a armadores de Alberto.
Si bien las elecciones para renovar la conducción de la FAM son en marzo, hay quienes dicen en el PJ que el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, ya está fogoneando a los intendentes para que voten en favor de la opción albertista. Un dato: tanto Zabaleta como Katopodis eran dos de los intendentes que estaban con Randazzo.
El derrotero del PJ
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Gustavo Menéndez, de Merlo, aplaude al Presidente.
Gustavo Menéndez, de Merlo, aplaude al Presidente.
Si se cumpliera con la formalidad en el PJ Bonaerense, Gray tiene por delante un año más, hasta diciembre de 2021.El peronismo tendrá ese año una doble prueba electoral: habrá elecciones legislativas y renovación partidaria tanto a nivel nacional como en la Provincia. Dos trámites que no solían coincidir, hasta que apareció la pandemia.
Pero, como en toda negociación, aparece una posibilidad que podría destrabar el conflicto: que los intendentes “entreguen” el PJ Bonaerense a cambio de que La Cámpora acepte reformar la ley que permitiría una nueva reelección en los municipios. Máximo controla la Cámara de Diputados bonaerense a través de Otermin, que es presidente de ese cuerpo y escolta de Insaurralde, su flamante socio en la aventura bonaerense.