Las nuevas medidas que podrían contemplar acuerdos de precios fueron antecedidas por otras acordadas con el Fondo Monetario Internacional y anunciadas el martes: se eliminaría la movilidad de los pisos y techos del dólar, y ampliaría la capacidad del Banco Central de intervenir en el mercado. Eso, en teoría, permitiría mantener a raya el precio del dólar.
Sin embargo, distintos brokers, destacaron ante A24.com las dificultades que puede traer una lectura negativa por parte de los mercados de estas decisiones. Los cambios de reglas permanentes no sueles ser bien leídos por quienes tienen que invertir. Es probable que durante la jornada de este miércoles se vea una caída de los bonos y un aumento del riesgo país… por lo menos.
Por otro lado, para contener al dólar, el Banco Central debería convalidar tasas de interés aún más altas. ¿Hay margen para eso en una economía que está por el suelo? ¿Cómo se complementaría eso con un anuncio de medidas para incentivar la reactivación? Demasiado difícil. Habrá que optar por una u otra; y ya se sabe cuál es el parecer de Macri.
“El dato de inflación fue mucho más alto que lo esperado y eso te cambia la inercia esperada para este año. Todo se precipita porque si te cambia la expectativa inflacionaria quedan cortas las tasas que tenés, y más margen para subirlas no hay. Los cambios de bandas preanuncian una estrategia de atraso cambiario por el año electoral. No cierra por ningún lado”, explica el economista de extracción peronista Agustín D’Atelis a A24.com
Macri no cree en los acuerdos ni en los controles de precios. Lo dijo una y mil veces. Desde el momento cero cuando su ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay fijo las metas de inflación –que Macri compró- calculadas con la base de hacer un gran acuerdo de precios y salarios, y con tarifas de servicios públicos un poco más acotadas. Macri no quiso.
Ahora tampoco quiere. Y por eso delega en sus ministros las explicaciones técnicas. Se trata de un presidente que ya no tiene control sobre la economía, ni sobre su coalición y quizás ni siquiera sobre sus ministros.
En ese escenario pensar en la reelección es un sueño cada vez más lejano. El peronismo lo huele. Por eso en las últimas horas, el gobernador entrerriano Gustavo Bordet salió a bancar un posible acuerdo con Cristina. También el senador massista Jorge D’Onofrio orilló por esos lados: “Si el peronismo se junta, Macri y Vidal se van a su casa”.
Sin credibilidad y sin acierto en las medidas básicas no hay reelección posible. Ni siquiera con Cristina enfrente. La gran incógnita es qué pasaría con el país si el resto de los actores políticos y empresariales empezaran a percibir que Macri se convierte en el “pato rengo”.