El sector turismo, entonces, reclama la vuelta del ATP para el primer trimestre. El Gobierno, a través del Ministerio de Turismo de Matías Lammens, salió a ratificar (¿a informar?) la decisión de Guzmán: no hay ATP para nadie.
Piensan, sin embargo, en otros mecanismos que fueron eficientes durante la pandemia:
- Fondo de Auxilio para Prestadores Turísticos (APTur).
- Fondo de Auxilio y Capacitación Turística.
- Créditos blandos a pymes del sector.
- Previaje (el programa para devolver la mitad en crédito para gastar en turismo a aquellos que hayan reservado hasta el 31 de diciembre sus vacaciones).
Estos 4 programas, sumados al ATP, dieron una inversión de $57.500 millones en 2020. El ministerio repetiría de manera más focalizada todos los subsidios en la primera parte del año, excepto el ATP (que representa $36.500 millones).
¿Economía congelada?
Al Gobierno se le suman otros inconvenientes. Este jueves se conoce la canasta básica total y la alimentaria. Según estimaciones privadas se necesitan 25.000 pesos para no ser indigente en la Argentina hacia fin de 2020 (fuente, consultora Focus Market).
El último dato del Indec de noviembre arrojaba que una familia tipo tenía que facturar $51.700 para no ser pobre y $21.500 para no ser indigente. En todos los casos, dando por hecho de que tienen la vivienda asegurada.
La inflación por alimentos está disparada: 2,98%, según Focus Market, en diciembre. La del Indec será aún mayor. En la primera quincena de enero, estimaciones privadas hablan de un 3%.
La inflación en todo 2020 fue del 36,1%. La inflación de los productos no regulados fue del 39,4% y la de los regulados del 14,8%. Es decir que en el momento en que el Gobierno autorice aumentos de servicios regulados (luz, gas, comunicaciones, prepagas...) todo va a subir más. Y encima va a tener impacto en los bienes y servicios no regulados. Un círculo complicado.
Guzmán soñaba con que, gracias a los brotes verdes de fin de año, en marzo iba a poder darle soga a algunos aumentos. El ala política del Gobierno ya le bajó el pulgar. Los aumentos grandes van a quedar para después de las elecciones.
En ese contexto, es difícil que la economía privada pueda arrancar. Incertidumbre por Covid, por inflación, por dólar, por tarifas... Sumado a la incertidumbre política, el año económico para el Gobierno (y para los argentinos) pinta muy negro.