"El conurbano en la provincia de Buenos Aires es un continuo urbano demográfico, con el Riachuelo y la General Paz que separa la Provincia de la Ciudad. Es cierto que tenemos cuestiones en común pero tenemos diferencias, no entre política o dirigentes. Son diferencias estructurales geográficas, sociales", arremetió.
Kicillof dijo que "el virus afecta de manera distinta a la Ciudad y a la Provincia, por eso tenemos que actuar de manera distinta".
" Nosotros la vigilancia en los barrios populares las venimos haciendo desde que se inició la pandemia, porque sabemos las debilidades de la población que allí habita. Tal vez por eso no hemos tenido grandes brotes. Hoy los brotes grandes están en la Ciudad, pero en Provincia tenemos 1800 barrios pobres", señaló.
Kicillof señaló que en "la Villa 31 las construcciones son verticales en un territorio muy pequeño, mientras que en la Provincia los despliegues son horizontales en terrenos más extensos, esas son las diferencias estructurales", remarcó.
El mandatario bonaerense dijo que por recomendación del ministro de Salud, en la Provincia se pasó en esos barrios "de una vigilancia más pasiva, a una vigilancia más activa, con más presencia del Gobierno de la provincia en todos estos barrios y asentamientos".