Por eso, reclamo que "el proyecto de Reforma Laboral no puede entrar por el Senado" y fundamentó con el el artículo 52 de la Carta Magna: "Las leyes impositivas deben iniciar en la Cámara de Diputados".
"No es opinión. No es interpretación. Pretender que el Senado trate este proyecto es saltearse la Constitución Nacional, vulnerar el sistema bicameral y abrir la vía judicial en el procedimiento y tomar competencias que no les corresponden", rechazó y cruzó al oficialismo: "Si el trámite nace torcido, la ley nace muerta. Si el proyecto tiene impuestos, el Senado no puede abrir el debate".