Los partidos políticos a nivel provincial muchas veces tienen que esperar órdenes de sus filiales nacionales para poder unificar la estrategia. En Neuquén, el peronismo sabía que iba a querer el color azul, pero no sabía que tonalidad decidiría usar el comando central de campaña. Así que por las dudas reservaron 7 colores distintos, no vaya a ser que otro partido les robe ¡justo! el que querían Alberto y Cristina.
Finalmente los Fernández se decidieron y la boleta del Frente de Todos de Neuquén fue impresa con un solo color. Pero...
La Justicia neuquina les impugnó la boleta por no usar todos y cada uno de los 7 colores que habían registrado. Al final, la Cámara admitió que use los colores de la alianza nacional (dejando sin uso el resto de los colores reservados).
El debate por el aborto caló hondo en la sociedad. No es raro entonces que muchos partidos, especialmente chicos, quisieran apropiarse de las banderas “verdes” y “celestes” en cada una de las boletas. Empezaron a proliferar boletas con fetos, pañuelos y otros símbolos.
Ahí nomás, empezaron las impugnaciones cruzadas a la aparición de esas simbologías. Primero la jueza electoral María Romilda Servini de Cubría rechazó todo uso de símbolos que no fueran los estrictamente partidarios. El feto, por ejemplo, había quedado anulado. Pero también la escarapela, o las ropas de colores identificados con alguna de las posturas, como el saco celeste que usa esta señora que está acá abajo.
Al final la Cámara Electoral tomó una decisión salomónica. No fetos ni logos extrapartidarios, pero no se metería con la ropa de los candidatos.
Así, la candidata del MAS Manuela Castañeira podrá usar su pañuelo verde. Y esta señora podrá usar su saco celeste.
El Partido Autonomista que llevaba como candidato a presidente a “Tato” Romero Feris, postula en la categoría de diputados nacionales por la Ciudad de Buenos Aires a Eduardo Awad, un mediático abogado no vidente que hoy preside el colegio de abogados. Suele circular por los medios para hablar de cuestiones de consorcios.
Sin embargo, parece que su presentación estaba floja de papeles y no le daban los números de avales para ser candidato. Peor todavía, 2 días antes de la presentación de listas le renunció el apoderado y varias autoridades del partido distrital. Al final va a tener que esperar el próximo turno para intentar entrar al Congreso.
En Misiones el oficialismo local -el Frente Renovador para la Concordia- lleva “boleta corta”, es decir candidatos a diputados sin candidato a presidente. Para evitar correr con desventaja, hicieron una presentación para que todos los partidos presenten boletas presidenciales sueltas (además de la boleta completa) lo cual, en la práctica, fomenta el corte de boleta masivo. O incluso, puede provocar el involuntario voto en blanco en algunas categorías producto de la confusión en el cuarto oscuro. La jueza electoral de Misiones Verónica Skanata, avaló el pedido. La oposición local la acusa de haber hecho un “fallo a medida”. La decisión fue apelada, aunque todavía no está resuelto qué pasará.
Alicia Kirchner tenía un sueño. Ir pegada con la boleta de los Fernández (y particularmente con su cuñada, Cristina) para poder garantizarse la reelección. Pero…
En lugar de fijar la fecha de la elección provincial el mismo día que las generales, la fijo para el día de las PASO. La Justicia electoral entendió que son dos elecciones “de naturaleza distinta” (una es interna y se eligen candidatos; y la otra es de naturaleza definitiva).
Además en Santa Cruz rige la ley de lemas (que es como si fuera una PASO y una general a la vez) lo que dificulta más el sistema. Así que la Cámara Electoral decidió que no se pueden pegar en la misma boleta las dos candidaturas.
Tercos los Kirchner (y los Fernández) ahora presentaron un recurso extraordinario ante la Corte que les permita pegar las boletitas. ¿Se cumplirá el sueño de Alicia?
Hablando de sueños, el gobernador de Chaco también tenía uno. Poder ir con su candidatura a senador pegado a la boleta de los Fernández. Sueño que tendría bastante de realidad, teniendo en cuenta que el hombre es el presidente del Partido Justicialista local, principal sponsor del Frente de Todos.
Pero Cristina lo rechazó, le dijo que no podría ser candidato pegado a ella y que si quería postularse tendría que ir por su cuenta con boletita corta.
Alberto quedó en intermediar pero parece que la gestión no llegó a buen puerto. El sueño de Cristina es que el senador por su espacio sea Jorge Capitanich. Peppo insistió pero finalmente ayer la Justicia rechazó el pedido de ir pegado por la falta de consentimiento de la lista de los Fernandez
Un señor de apellido Miranda tuvo una promesa: sería el candidato a presidente del partido Unite que dirige José Bonacci. Según consta en expediente, el hombre recibió esa promesa por Whatsapp y se aferró a ella, como nene al que sus padres le dicen que el Ratón Pérez les traerá dinero esta noche. Pero cuando se levantó, el partido Unite pactó con Espert y le ¿regaló? la candidatura.
Miranda dice que se lo prometieron y ahora quiere que le cumplan. El Whatsapp, por ahora, no convenció a la jueza Servini. Decide la Cámara.
Un tal Félix Ángel Gaibisso la impugnó a Cristina como candidata por todas sus causas penales. Servini dijo –palabras más, palabras menos- que no tenía sentido el planteo. El hombre, insistente, apeló ante la Cámara Electoral que ayer falló: “El apelante solo se limita a reiterar los argumentos expuestos en su presentación inicial y por lo tanto, no rebate ni controvierte las razones señaladas por la magistrado”. En otros términos, “Señor, si no tiene nada nuevo para aportar vuelva a su casa”.