Mauricio Macri siguió su marcha del "Sí se puede" en Paraná, Entre Ríos. Allí apostó a un discurso conciliador y muy apuntado a la clase media, aunque también se despachó con varias indirectas a Alberto Fernández.
Mauricio Macri siguió su marcha del "Sí se puede" en Paraná, Entre Ríos. Allí apostó a un discurso conciliador y muy apuntado a la clase media, aunque también se despachó con varias indirectas a Alberto Fernández.
"Se que el fin de mes se ha transformado en una pesadilla agobiante. Quiero decirles a todos que los escuché, que los entendí y que de ahora en más el foco va a estar puesto en el alivio de todos ustedes", comenzó el Presidente.
Rápidamente, Macri viró el discurso hacia los jubilados y la importancia de darles una buena calidad de vida. "Nuestros abuelos que tienen celulares, no escucho, ¿tienen celulares?. También tienen corazón, tienen fuerza", gritó desde el escenario. Ayer, en el debate, Alberto Fernández había dicho que "los abuelos no tienen celulares (porque) no pueden pagarlo".
Más adelante, el Presidente retomó sus indirectas y volvió al tema del debate. "Yo no les digo desde un atril lo que tienen que pensar, lo que tienen que opinar. Yo les dejo vivir en libertad", aseguró.
El resto del acto transcurrió con los mismos condimentos que ya se convirtieron en el folklore habitual de las marchas del Sí se Puede: el pedido a ir a votar el 27 de octubre, de hacer "historia" y de no bajar los brazos.