Desde el Foro por el Derecho a la Salud remarcaron que el sistema público enfrenta el invierno “sobrecargado” y con profesionales “desgastados” después de meses de tensión presupuestaria. “Hoy el sistema estatal está en una crisis sin pandemia”, advirtió el médico sanitarista Leonel Tesler en la previa de la protesta.
Los organizadores buscan que la movilización tenga un impacto político similar al de las recientes marchas universitarias contra el ajuste educativo. En ese marco, aseguran que cada vez más personas con prepaga u obra social recurren al sistema público ante el aumento de costos en la atención privada.
Además de la protesta central en Buenos Aires, se realizan marchas y actividades en distintas provincias del país. Los convocantes cuestionan especialmente el recorte de fondos destinados a Salud y afirman que el ajuste ya afecta la entrega de medicamentos, vacunas y tratamientos, con mayor impacto en los sectores más vulnerables.
La presencia opositora y el respaldo de Kicillof
El gobernador bonaerense Axel Kicillof confirmó que participará de la Marcha Federal junto al ministro de Salud provincial, Nicolás Kreplak, y apuntó contra las políticas sanitarias del Gobierno nacional.
“No hay ninguna discusión para dar. Las políticas de salud y de abandono de la salud del gobierno nacional de Javier Milei, matan. Es criminal lo que está pasando”, sostuvo Kicillof durante una conferencia de prensa realizada el martes.
Kreplak aseguró que el sistema sanitario atraviesa una situación crítica y advirtió que algunos hospitales del Conurbano bonaerense ya registran niveles de ocupación de terapia intensiva de entre el 80% y el 90%.
El ministro también señaló que aumentó la demanda en hospitales públicos por parte de pacientes que dejaron de atenderse en el sistema privado debido a las subas en prepagas y obras sociales. Según explicó, esa presión adicional se produce en un contexto de caída de recursos y dificultades para sostener salarios e insumos.
“El sistema de salud está funcionando al límite”, afirmó Kreplak, quien agregó que el deterioro “ya se empieza a ver en la atención cotidiana”.