"Desde lo político, Argentina es gerentrocrático. En el mundo los presidentes son jóvenes, por eso en nuestro espacio siempre hay gente que antes no fue candidata", explicó.
Consultado por el Impuesto a la Riqueza que fue aprobado la semana pasada en el Congreso, opinó: "El tributo a la riqueza está construido al revés. Es solamente un gran título, porque un impuesto por única vez no puede ser usado para cosas permanentes".
"Hay lugares de la administración pública que deben hacer grandes ajustes. Las jubilaciones de privilegio son medio punto del PBI por ejemplo. La gente no tiene que pagar más impuestos para gastos del Estado. No se puede imponer costo a otro sin pagar el costo uno", agregó.
De cara al año que viene, y con su experiencia como ministro de Economía, Lousteau pronosticó un año más difícil que el actual: "La pandemia nos obligó a hacer un gran ajuste, pero el año que viene vamos a tener que hacer uno mucho más grande".