E insiste con algunas críticas a hacia ese gobierno: "Sigo creyendo en una Argentina en que los delitos de corrupción tienen que ser imprescriptibles y no excarcelables", dice; en "una argentina sin cepo" donde "la inseguridad no es una sensación, sino un problema". "Es tan importante el modelo como las formas", dice y aclara que hace 9 años que no habla con la expresidenta.
A24.com le preguntó por qué no estaba presentando eso con sus compañeros de Alternativa Federal. "Esta es una actividad del Frente Renovador", recordó Massa, dejando en un segundo plano a esa construcción. Aunque aclaró que trabajan con "Roberto" (Lavagna) y con "Juan Manuel" (Urtubey) dentro del mismo proyecto.
¿Podría bajar su candidatura presidencial si no le dan los números? "No me siento presionado para bajar mi candidatura", aclara. Cree que la candidatura de Lavagna solo le roba votos del círculo rojo a Cambiemos. Su discurso apunta a las clases bajas que, según su análisis, son sus principales votantes.
Massa intenta mostrarse de nuevo en el centro de la escena. Quizás en su peor momento jaqueado por la candidatura de su exasesor estrella Roberto Lavagna.
Quiere llegar vivo al 22 de junio cuando se presenten las candidaturas. Está convencido de que si resiste puede ser presidente. "La grieta es un negocio que ha hundido a la Argentina en un lodo, en una pelea con unos y otros le plantean a la sociedad quién es menos peor", dijo.
El cree que con un discurso opositor puede ayudar a saltar la grieta.