Sin embargo, en un clima de fuerte hermetismo, cerca de Alberto desmentían que el Presidente haya hablado o recibido presiones de Cristina Kirchner por la cuestión.
"Cristina no se metió en este tema. Hablan en nombre de ella como si ella no hablara cada vez que quiere decir algo", dijeron fuentes oficiales a A24.com.
Mientras relativizaron la importancia de la funcionaria renunciante: "no es imprescindible, hay miles de nombres para su reemplazo" en la representación ante Rusia, señalaron.
"Tuvimos un intercambio telefónico donde me pidió que revea la decisión. Le respondí que si lee mi carta detenidamente va a entender cuáles son los motivos. Le dije que no estaba de acuerdo con la política de relaciones exteriores y que por lo tanto no era conveniente que asuma en el rol de embajadora". "Tuvimos un intercambio telefónico donde me pidió que revea la decisión. Le respondí que si lee mi carta detenidamente va a entender cuáles son los motivos. Le dije que no estaba de acuerdo con la política de relaciones exteriores y que por lo tanto no era conveniente que asuma en el rol de embajadora".
Alicia Castro en declaraciones radiales.
En un comunicado, la Cancillería argentina que conduce Felipe Solá explicó los argumentos que llevaron al Gobierno argentino a votar el martes en la ONU en apoyo a la denuncia formulada por la Alta Comisionada por los Derechos Humanos en la ONU, Michelle Bachelet.
Después de la votación de Argentina en la ONU, Solá fue objeto de las críticas de la funcionaria renunciante y de diversos dirigentes ultra kirchneristas como Luis D´Elía, que en las redes sociales salieron a acusar al gobierno de Alberto Fernández y al canciller, de haber "traicionado a Cristina" por votar junto al "neoliberal Grupo de Lima", comparando la decisión con el gobierno de Mauricio Macri.