- "Hola soy Matías Lammens, ¿puedo pasar?".
- "Presidente de San Lorenzo, muy parecido a Tinelli, candidato a la Ciudad".
Lo mismo con Manzur...
- "Hola, soy Juan Manzur, ¿puedo pasar?".
- "Gobernador de Tucumán, sueno para Jefe de Gabinete. Cristina me conoce"
Fernando Gray...
- "El Intendente de Esteban Echevarría. Preguntale a Máximo por mí".
- "Pero mirá que soy el presidente del PJ de la Provincia".
- "Maestro, no me la compliques, quedate ahí abajo".
Y así, uno a uno, como si fuera un boliche, fueron rebotando el domingo los que querían subir al Olimpo de los ganadores. Decí que a Massa lo dejaron pasar con su señora o esposa. Eso sí, no pudo meter un bocado, tenía que conformarse con aparecer en segundo plano haciendo morisquetas.
El palco del domingo fue un registro perfecto de quién manda en el Frente de Todos y lo difícil que va a ser mantener los egos calmados en una coalición de gobierno tan amplia.
¿Quién manda? La jefa. ¿Por qué coalición amplia? Porque tenés...
- Los amigos de Alberto (Vilma Ibarra, Santi Cafiero, Santa María, Olmos y Moroni).
- Los pibes, ya no tan pibes, de la Cámpora (Máximo, Wado, Larroque).
- Los gordos de la CGT (Moyano, Daer, Palazzo).
- Los gobernadores (Perroti, Uñac, Bordet).
- Los radicales K (Moreau y Santoro).
- Los piqueteros (Chino Navarro, Vicky Donda, Menéndez).
- Los amigos del Papa (Grabois y Valdez).
Vaya si tenés que conformar a todo el mundo. Todos quieren entrar al VIP y la foto con el jefe, pero en algo están de acuerdo: que Alberto Fernández no haya ganado por paliza les viene bien a todos porque no le da un poder abismal. Al contrario, lo vuelve un líder mucho más terrenal y obligado a negociar.
Si Alberto conseguía como algunos pensaban más del 54% de los votos y pasaba por 20 a Macri, entonces corría el riesgo de un liderazgo hegemónico, que monopolice todos los circuitos del poder.
Por el contrario, siendo la distancia de ocho puntos con el segundo, con elección histórica del macrismo en la Ciudad de Buenos Aires, con victorias en Córdoba, Mendoza, Santa Fe, Entre Ríos y San Luis, entonces el Congreso no será una escribanía y el poder será distribuido de forma balanceada.
Lo dijo mejor que nadie Dady Brieva: "Me quedé con sabor a poco".
¿Sabés que Dady? Mejor para todos.