A eso se le sumó que la Unión Europea no aprobó a la Sputnik V para ser usada y, horas antes de eso, el propio presidente de ese país, Vladimir Putin, decidió dar por terminado el estudio de Fase 3 del cual tampoco se tiene información.
“Todas las vacunas que se desarrollaron presentaron algún problema. La cuestión con la Sputnik V es que no hay infomación básicamente”, sostienen en la oposición. En ese sentido, el ministro de Salud de la Ciudad, Fernán Quirós, remarcó que todavía el laboratorio que la creó, Gamaleya, no publicó la información correspondiente.
"Cuando el laboratorio Gamaleya publique la información técnica en publicaciones científicas internacionales con arbitraje, podremos opinar”, afirmó. En ese mismo sentido se expresó el ex ministro de Salud, Adolfo Rubinstein, que puntualizó sobre la diferencia con otros laboratorios en cuanto a la información disponible.
“La vacuna de Moderna, que ha sido aprobada en Estados Unidos por la FDA hace unos días, todavía tampoco se ha publicado. Lo que pasa es que el dossier, el expediente, toda la información sobre la seguridad y eficacia no solo está exhaustivamente elaborada y publicada en un informe a la FDA, sino que ese informe es público. Cosa que tampoco tenemos con la Sputnik. Lo único que hay (con la Sputnik V) es el anuncio de prensa del Instituto Gamaleya. No hay otra cosa. Dice que la vacuna en la fase 3 ha demostrado un 91,4% de eficacia, pero no está abierto por la eficacia de acuerdo a grupo poblacional o de acuerdo a los grupos de riesgo. Por ejemplo, si en los diabéticos o los obesos la eficacia es igual”, manifestó en una entrevista al diario Clarín.