En su publicación, Quirno citó un mensaje de Presti referido a una reunión realizada en mayo en la Base Naval Integrada de Tierra del Fuego, con el objetivo de remarcar que la planificación comenzó meses antes de los acontecimientos que ahora quedaron en el centro de la discusión.
La advertencia de Pablo Quirno a 180 empresas por Malvinas
Las declaraciones del canciller se produjeron después de la cadena nacional de Javier Milei, en la que el Presidente anunció nuevas medidas contra las compañías que participen de actividades hidrocarburíferas en las Islas Malvinas sin autorización argentina. En ese contexto, Quirno lanzó una fuerte advertencia a unas 180 empresas vinculadas directa o indirectamente con la explotación de hidrocarburos en el archipiélago.
El Gobierno pretende que esas compañías deban optar entre continuar con sus operaciones relacionadas con Malvinas y exponerse a sanciones por parte del Estado argentino, o abandonar su participación en esos proyectos.
Durante su exposición en la 47.ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), el canciller explicó que la estrategia no apunta únicamente a las petroleras que desarrollen actividades en las islas, sino también a las empresas que les proporcionen diferentes tipos de servicios. El objetivo, según detalló, es ampliar el alcance de las sanciones a toda la estructura que permite desarrollar los proyectos hidrocarburíferos.
El canciller Pablo Quirno junto al ministro de Defensa, Carlos Presti (Foto: X/@TGCarlosPresti)
Qué empresas podrían ser sancionadas por operar en Malvinas
Quirno sostuvo que el nuevo decreto reglamentario busca, además, acelerar los procedimientos para aplicar sanciones contra las compañías involucradas. “Un decreto reglamentario para darle celeridad a las sanciones a las compañías que operen en Malvinas, las compañías que operen en Malvinas más sus proveedores de servicios petroleros, de servicios financieros, de servicio de seguro, etcétera”, explicó.
De esta manera, el alcance de las medidas podría comprender no solo a las empresas dedicadas directamente a la exploración y explotación de petróleo, sino también a proveedores petroleros, entidades financieras, aseguradoras y otras empresas que brinden asistencia para desarrollar esos proyectos.
La postura expresada por Quirno busca reforzar la posición de la Casa Rosada de que las últimas decisiones sobre Malvinas forman parte de una estrategia elaborada durante meses y no constituyen una reacción a las declaraciones de Trump ni a lo ocurrido durante el Mundial.
El Gobierno busca ahora avanzar con la aplicación de las nuevas herramientas para presionar a las compañías extranjeras involucradas en la explotación de hidrocarburos en Malvinas y el Atlántico Sur, en el marco del reclamo argentino de soberanía sobre el archipiélago.