Pero detrás del nombre de la empresa hay una historia familiar. “Finca Valeria” remite a la chacra que los Mazza-Gravier tienen en Punta del Este, un lugar muy especial para la familia y donde suelen reunirse durante las fiestas de fin de año.
El emprendimiento inmobiliario no es el único proyecto que lleva esa denominación. A comienzos de 2026, la familia también presentó una línea de vinos llamada Finca Valeria. Incluso, durante el cumpleaños número 27 de Balthazar, Valeria y Alejandro viajaron a Madrid para acompañar a su hijo en un festejo íntimo junto a sus amigos.
Aunque pertenece a una de las familias más conocidas del espectáculo y la moda argentina, Balthazar eligió mantener un perfil mucho más bajo. En sus redes sociales, donde reúne más de 30 mil seguidores, suele compartir imágenes vinculadas a su vida personal, encuentros familiares y una de sus grandes pasiones: el esquí.
También tuvo un breve acercamiento al mundo del modelaje, pero con el paso de los años decidió alejarse de las cámaras y concentrarse en su formación y en su carrera profesional.
Su elección también marca una diferencia con la de sus hermanos. Tiziano, de 26 años, hizo carrera en el esquí alpino y llegó a competir en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano Cortina 2026. Benicio, de 21, incursionó en el modelaje y la actuación, mientras que Taína, de 18, sigue vinculada al mundo de la moda y las redes sociales.
Ahora, Balthazar apuesta por un terreno completamente diferente. Con 27 años, instalado en Madrid y con una empresa propia, el mayor de los hijos de Valeria Mazza y Alejandro Gravier comenzó a escribir su propia historia lejos de las pasarelas y de la exposición familiar.