Qué pasa. Se viene una semana caliente tanto para el Gobierno, que afronta ríspidas circunstancias económicas, como para el kirchnerismo y todos aquellos implicados en la causa de los cuadernos.

Qué le toca al kirchnerismo. El huracán que produjeron los cuadernos del chofer Oscar Centeno no cesa y esta semana le toca declarar a la ex presidenta Cristina Kirchner.

El juez Claudio Bonadío la citó a indagatoria en calidad de "jefa" de la red que se encargaba de recolectar coimas por obra pública. Además, el magistrado solicitó al Congreso su desafuero y que le permitan allanar sus propiedades.  Esto último llegará al recinto el miércoles. Vía Twitter Cristina pidió que la militancia "no se movilice" a las puertas de Comodoro Py.

Qué pasa con la economía. La tormenta parecía estar aflojando pero vino una granizada. Con la escalada del dólar, el Gobierno espera preocupado la apertura de una nueva jornada cambiaria. Al mismo tiempo el riesgo país saltó a 700 y, por lo tanto, el FMI flexibilizó la posibilidad de utilizar las reservas para apaciguar el mercado. Todo con la promesa de ir desarmando la bola Letes y Lebacs que está constituyendo el Gobierno. Justamente el martes hay un gran vencimiento de las Letras del Central que hará transpirar al ministerio de Economía.

Esta semana también se conocerá la inflación de julio. Si bien no será tan elevada como el mes pasado, los pronósticos no son alentadores: algunas consultora lo dan cerca del 3%.

Al mismo tiempo, el lunes desembarca la misión del FMI que se ocupará de monitorear la economía argentina en función del acuerdo stand by que se hizo con el Fondo.