"Alberto minimizó lo de las vacunas y lo único que lamenta es haber tenido que rajar a su amigo, el no útil Ginés González García, que nos dejó un saldo de 50 y pico de mil muertos y un año de ostracismo. Nos fundimos y nos enloquecimos porque nos tenían encerrados para hacer lo que se les cante. Y como si fuera poco, se le suma que Cristina Kirchner sigue vivita y coleando, haciendo señas como jugando al truco". "Alberto minimizó lo de las vacunas y lo único que lamenta es haber tenido que rajar a su amigo, el no útil Ginés González García, que nos dejó un saldo de 50 y pico de mil muertos y un año de ostracismo. Nos fundimos y nos enloquecimos porque nos tenían encerrados para hacer lo que se les cante. Y como si fuera poco, se le suma que Cristina Kirchner sigue vivita y coleando, haciendo señas como jugando al truco".