Además, Nación creará un trámite más estricto para cambiar los permisos de circulación que se haría mediante la app Cuidar que creó Santiago Cafiero. Y aplicarán una fuertísima restricción para inducir a la mayor cantidad de gente para que no viaje de la provincia a la Ciudad de Buenos Aires para evitar contagios de coronavirus, habida cuenta de que CABA es el foco de mayores aumentos de casos positivos. Ese fue el caballito de batalla del gobernador Axel Kicillof y de varios de sus ministros.
Por ahora son 4.125.668 de certificados en provincia y 903.182 en la Ciudad. Serán cambiados con un trámite más riguroso y sujeto a aprobación.
El gobernador de la provincia, Kicillof, tiene definido que no hará nuevas flexibilizaciones y seguirá con las mismas restricciones.
El grupo de expertos e infectólogos que asesoran al Gobierno se reunió ayer con el ministro de Salud, Ginés González García, y su equipo. En el encuentro se discutió el problema de los barrios populares en la Ciudad. Imposible flexibilizar nada. Habrá más controles. Se concluyó que las provincias evolucionan favorablemente salvo Chaco y el Gran Córdoba. De los barrios del conurbano se lamentaron de que no haya datos.
“La Ciudad quedará fija donde está, ni para atrás ni para adelante. Se está trabajando muy fuerte el transporte. Pero los barrios populares de la Ciudad no usan tren sino colectivo o moto, son muchos esenciales y cuentapropistas”.
Muy cerca de Alberto Fernández aseguraron a A24.com que el anuncio de la prórroga de la cuarentena será, casi seguro, el sábado, luego de que el propio Presidente consulte las últimas mediciones de contagios, a los expertos epidemiólogos y, otra vez, a Larreta y a Kicillof, que trabajan ahora contra reloj con sus comités de emergencia.
Todavía no está dicha la última palabra en cuanto a los detalles. Pero se sabe que el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) permanecerá en la fase 3 de la “segmentación geográfica” (deben pedirle permiso a la Nación para habilitar actividades) y el resto del país podría permanecer en la fase 4 de “reapertura administrada” (no piden autorización). Y es posible que algunas provincias pasen a fase 5 de “nueva normalidad”.
Los allegados a Rodríguez Larreta aseguran que no disimula cierto fastidio con los ministros de Kicillof. Pese a que habían hecho las paces en Olivos con el gobernador bonaerense, anteanoche, el viceministro de Salud provincial, Nicolás Kreplak, madrugó ayer a la prensa con una nueva crítica a la reapertura porteña de comercios.
Dijo que hay que “restringir el uso del transporte público para evitar la transmisión comunitaria”, algo en lo que coinciden todos, pero agregó, en declaraciones a Radio La Red AM910, que “desde el punto de vista sanitario” es necesario “retroceder en la habilitación del comercio no esencial” para evitar más contagios. En Olivos, el ministro de Salud provincial, Daniel Gollán, superior de Kreplak, se había disculpado por “si ofendió a alguien” su tuit en el que marcaba en rojo a la Ciudad dentro de un mapa en el que decía que “queda claro dónde está el mayor riesgo de irradiación del coronavirus”. Todos dieron por olvidado el incidente, pero Kreplac lo reinstaló. En la Ciudad no contestaron.
“No hay posibilidad de contestarle políticamente a la provincia”, dijo Rodríguez Larreta, ofuscado a media mañana de ayer. “La gente tiene ya un nivel de angustia muy grande como para que tenga que ver polemizando a los políticos”, dijo a sus allegados. El jefe del gobierno porteño quiere apalancarse exclusivamente en la gestión sanitaria para ganar en legitimidad política y no en declaraciones o posicionamientos.
El ex presidente Mauricio Macri, Miguel Pichetto, y la presidenta del PRO, Patricia Bullirch, le piden que se plante ante el kirchnerismo y que conteste con mayor músculo político. No lo hará. Se siente cómodo en la buena convivencia con el presidente Alberto Fernández. Los aliados larretistas Diego Santilli, María Eugenia Vidal, Emilio Monzó y Rogelio Frigerio también creen en la estrategia dialoguista y no en la de los extremos.
En la provincia dan por seguro que no habrá cambios. Seguirá todo igual de restrictivo. Plantean controles varios en los medios de transportes y en la circulación. Más efectivos de policías, inspectores y otros mecanismos que se evalúan. De nuevo, no quieren que el transporte lleve a trabajadores de rubros no esenciales.
Mientras tanto, pese al pico de contagios, la buena noticia es que van aumentando los testeos y que hay capacidad del sistema sanitario.
En la provincia repiten como un latiguillo: la mitad de los trabajadores de los comercios de la Ciudad son de provincia y el temor es que traigan el virus hacia el conurbano. La otra verdad es que aún no comenzaron los testeos en los barrios del conurbano profundo y los que se hicieron casi no arrojaron casos sospechosos ni contagios.
En la Ciudad aseguran que serán semanas de mayor trabajo conjunto en los barrios vulnerables. Más testeos, aislamiento rápido. Más controles en comercios y en industrias y en los pasos entre CABA y PBA.
Rodríguez Larreta admite que “siempre el DNU dispuso que solo los trabajadores esenciales viajen en transporte público, pero los controles en fueron insuficientes. Se aplicará más control”. En los comercios se vigilará que se respete el DNI par e impar según los días. También se aplicará más vigilancia en las calles y en los pasos entre los dos distritos.
De todos modos, Larreta esperará a los datos hasta el sábado. “La decisión de si sumar actividades, frenar acá y volver para atrás las vamos a tomar con la evolución de los datos, los del sábado inclusive”, dijo a sus funcionarios, según pudo saber A24.com. “Dependerá de la conducta de la gente y evolución de la curva. Será una decisión conjunta con el Gobierno nacional”, dijo, para cerrar filas con el Presidente.
No se puede garantizar distanciamiento social en la Villa 31, porque es en muy populosa, construida hacia lo alto y con mucho hacinamiento en los hogares. Esa batalla está perdida. Pero se siguen sumando camas a las más de mil que ya existen en los hoteles para todos los enfermos de los barrios populares. El Presidente les comunicó que sumarán 700 camas en un edificio del gobierno nacional cerca del barrio Mugica. Ahora resta esperar a la habitual conferencia de prensa, las filminas y la exposición magistral para saber cómo vivirán los argentinos desde el lunes próximo.