- Un 44% se sentía decepcionado en julio y ahora un 37%; la decepción bajó 7 puntos.
- Los que dicen: “ Mi opinión no cambió y sigue siendo buena ” crecieron al 23% contra el 16% de julio; es decir, creció 7 puntos
Los números no son para que el Gobierno festeje nada. El panorama está bien complicado, fundamentalmente porque nada parece indicar que la crisis financiera esté domada y todos reconocen que lo peor está por llegar. La clave es lo que pase a partir de octubre.
Además, el jueves se conocerán los indicadores del mercado de trabajo y la canasta básica. Con eso vamos a saber cómo está evolucionando la pobreza que será un nuevo impacto para el Gobierno.
En definitiva, el camino a 2019 aún en el peor momento de Macri todavía parece despejado. Falta mucho. Pero todavía el Gobierno depende de sí mismo.