Mientras arranca lenta la primavera con la campaña (que nadie quiere que arranque), Alberto sigue pensando en los días después: tanto en el lunes 28, cuando posiblemente sea consagrado y el 11 de diciembre cuando haya que empezar a gobernar.

Mientras arranca lenta la primavera con la campaña (que nadie quiere que arranque), Alberto sigue pensando en los días después: tanto en el lunes 28, cuando posiblemente sea consagrado y el 11 de diciembre cuando haya que empezar a gobernar.
La idea que sobrevuela es siempre la de un gran acuerdo económico y social que incluya a todos los sectores. Una propuesta que muchos le llevaron a Macri y que desechó por consejo del arrepentido Durán Barba.
Mientras tanto, en Capital, Ginés González García (exministro de Salud de Duhalde y Kirchner) coordina en el PJ Nacional mesas de gestión para los primeros 100 días de gobierno a la que asisten peronistas de todos los colores.
Sergio Massa está pensando en su futuro y también quiere poner la mejilla de negociador. No se ve en el Gabinete sino como articulador en el Congreso. No cree que vaya a ser un rol menor en esta etapa.
De yapa. Intendentes del PRO y la UCR en la provincia de Buenos Aires están militando fuerte el corte de boleta, fundamentalmente con Lavagna. ¿La plasticidad de ciertos sectores de Cambiemos, puede ayudar a un pacto de gobernabilidad futura?
Este domingo hay elecciones en Mendoza, que termina siendo algo más importante que una simple gobernación.
En las PASO provinciales en junio, ganó Cambiemos y el radicalismo tuvo al candidato más votado, Rodolfo Suárez, delfín del actual gobernador Alfredo Cornejo.
El radicalismo dice que es una elección local y busca despegarse lo más posible de Macri. Cornejo no se mostró más con el presi desde el 11 de agosto y ni siquiera piso Buenos Aires.
Alberto viaja a Mendoza este martes y se va a mostrar ahí con todos los gobernadores que lo apoyan. El mensaje implícito es: “Anabel no es una camporista sino parte de este armado global”. O dicho de otro modo: “Mendocinos, ¿se van a quedar afuera de este gran armado “nacional y popular?”.
Conclusión: uno quiere nacionalizar y el otro provincializar. Habrá que ver quién gana en el quinto distrito del país.
Fue noticia toda la semana pasada y –por la paz interna del Frente de Todos- quizás esta semana baje un poco: la provincia de Chubut está que arde, con atrasos en pagos de sueldos, promesas de aumentos incumplidas y una situación institucional complicada.
Por qué es importante. Las tensiones en la provincia generaron cortocircuitos en Frente de Todos a pocos días de las elecciones nacionales. Muchos vieron la mano del kirchnerismo más combativo, dispuesto a desestabilizar al gobernador, aliado a Sergio Massa a nivel nacional; Massa y Arcioni fueron compañeritos de facultad en la Universidad de Belgrano.
Hubo gestiones de Massa, “Wado” de Pedro y el propio Alberto para destrabar y que la cosa se encarrile. Quizás por eso en estos días se habla menos del tema. “Había que mostrar la fortaleza política de la coalición”, explicaron cerca de los negociadores.
A todo esto, en el “Arcionismo” (¿?) le desconfían a su vicegobernador electo y actual intendente de Madryn, Ricardo Sastre, a quien apodan “el ansioso”. Creen que tiene ganas de ocupar el sillón antes de que Arcioni asuma su segundo mandato.
De Yapa. Para no perder su territorio, Sastre dejó en su municipio a su hermano mellizo Gustavo. No tengo claro cuál es cuál en esta foto