Mientras, el gobierno porteño decidió judicializar la discusión por la distribución de la coparticipación federal y se espera que sea la Corte Suprema de Justicia quien defina la disputa.
Las diferencias políticas entre los gobiernos nacional y porteño, que en la última semana se agudizaron tras el anuncio de Alberto Fernández de quitarle fondos coparticipables a la Ciudad para financiar el aumento salarial de la Policía bonaerense, ya se habían reflejado en la puja por la forma de administrar la cuarentena.
El anterior anuncio del Aislamiento Social y obligatorio (ASPO) por primera vez no fue con una conferencia conjunta de los tres gobiernos, sino con un mensaje del Presidente en las redes sociales y dos conferencias de prensa, posteriores y separadas, de Larreta para la Ciudad y Kicillof para la Provincia.
Por su parte, desde la Ciudad admitieron esta semana que los contagios continúan altos y que no insistirán con la reapertura de más actividades. En la otra vereda, tanto en la Rosada como en La Plata insisten en mantener las actuales restricciones para intentar controlar el aumento de la circulación del virus y evitar el colapso del sistema sanitario.